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Liga SmartBank. 39ª jornada

La UD Las Palmas repite sus lamentos ante el Zaragoza

La UD, mal en ataque y triste en defensa, cae en su penúltimo partido en casa (0-2)

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Laliga SmartBank: UD Las Palmas - Real Zaragoza Andrés Cruz

Uno menos. Alguno, cuando el partido acabó, seguro que pensó eso. Sobre el césped y frente al televisor. Pero lo malo es que todavía le quedan tres partidos a la UD Las Palmas, que ayer repitió otra vez más un guión conocido en esta temporada, pero también desde algo más atrás. Un bucle casi: jugar con el balón, removerse con él e incluso crear ocasiones para marcar –hasta un buen puño–. La historia se repitió, la UD Las Palmas desperdició sus balas y fue una diana fácil para el Real Zaragoza, que sin hacer alardes de mucho más que los amarillos, se llevó tres puntos con cierta solvencia (0-2).

Justo la que le faltó a la UD Las Palmas para cerrar su portería. Ni siquiera se vio demasiado agobiado, pero volvió a pecar de los mismo: su indolencia para defender y una falta de tino para llorar. Con una salvación virtual y un proyecto por crear, la sensación que deja esta temporada apunta a que hay más planos por desarrollar que cimientos puesto. Todo sin saber quién va a ser el capataz de esta obra.

Se besaba Juan Ignacio Martínez sus amuletos, símbolo de que se jugaba su equipo mucho más que la UD en Siete Palmas. Menos supersticioso, pero más histriónico se asomaba en la banda Pepe Mel, que no tenía a su escudo cerca de la zona roja, aunque sí su futuro en el aire. Puede que por eso, y porque las matemáticas no están cerradas, el madrileño salió con todo.

Su plan duró cinco minutos: los que tardó Tomás Cardona en pisar a Zanimacchia. No lo vio Gálvez Rascón en vivo, encima de la jugada, pero sí Sánchez López en el VAR. O si lo vio no le pareció penalti, pero cuando hay revisión, las probabilidades de que el criterio cambie son tantas como de que mañana salga el sol. El italiano cogió el balón y tumbó a Álvaro Valles. Era el 0-1.

Otra vez, como tantas veces esta campaña, la UD estaba condenada por sus propios errores. Otra vez, como tantas veces esta campaña, tocaba reinventarse, construir una remontada. Siempre a lo difícil esta UD. Y su suerte no cambió cuando intentó que aquel penalti quedara en una anécdota. Sacó Benito un pase de compás al desmarque de Jesé, que le comió la espalda a Frances, muestra de su lenta, pero progresiva recuperación. En la definición, entre la salida de Cristian Álvarez y su posición escorada, el golpeo con el exterior se fue fuera. Por poco, pero fuera.

La UD se hizo con el control del juego. Pisaba el campo del Zaragoza con asiduidad, volcado por el costado izquierdo de Benito, que se convirtió en el mejor arma ofensiva de los amarillos. Una buena señal, como que Araujo se dejara ver entre líneas o que Sergio Ruiz, siempre él, pudiera empezar a despegarse del marcaje que le pusieron encima.

Pintaba bien, pero un deja-vu sobrevoló el Gran Canaria. Una pérdida de la UD en el área del Zaragoza levantó un contragolpe de manual. Juanjo Narváez cabalgó y Tomás Cardona cayó en el quiebro que le hizo el colombiano. Otro penalti al canto del argentino y otra vez, como no, fruto de un desmadre amarillo. El cambio de lanzador –lo tiró Eguaras– no cambió la idea de Valles: se lanzó hacia el mismo lado. Y esta vez, el azar le sonrió. Cardona le debe una.

Aquello le inyectó unos momentos de rabia a la UD. Volvió a tomar el control del balón y del partido, pero le faltaba lo más importante: el gol. Jesé desperdició un buen balón que le cayó a su pierna izquierda y unos minutos después se topó con una mano providencial de Álvarez. Todo para culminar la mejor combinación amarilla de todo el partido: Sergio Ruiz para el toque de Clemente, que Araujo, con la espuela, convirtió en una asistencia perfecta. Sin embargo, no hay quien le quite el gafe a Jesé.

Las Palmas estaba inspirada, pero de poco le valió. Los méritos apuntaban al empate y lo que casi se lleva para cerrar la primera parte era otro gol en contra. La endeblez de la UD volvió a aparecer. Sin apenas nada, el Zaragoza puso a la UD contra las cuerdas y Valles salvó al equipo. Mano para desbaratar un golpeo con malicia de Narváez, que quebró a toda la zaga amarilla desde el costado izquierdo. De la mano al palo y del poste al pie de Zapatar, que se pasó con su golpeo cruzado. Visto lo visto, el 0-1 era un mal menor al descanso.

Sin Pejiño en el campo –su tobillo no resistió una entrada de Vigaray que no fue ni amarilla–, la UD precisaba de otra reacción. Pero más que eso, la UD se nubló. Perdió la conectividad que tenía por el centro y la fuerza de su lado izquierdo. Y así, la primera ocasión que rascó fue con el invento más viejo del fútbol: patadón y peinada. El resultado, otra vez más, la 'negra' de Jesé, esta vez reflejado en el cruce de Peybernes.

Los cambios tampoco surtieron un efecto inmediato en la UD. Tampoco a largo plazo. Las Palmas se envolvió en un juego plano, cargado por un centro plagado de camisetas rojas. Era como estamparse con un muro. Y la UD, como si no se pispara de que con ese plan no iba a cambiar nada, seguía igual. Dale que te dale, con el cronómetro comiéndose minutos.

El mayor peligro para el Zaragoza era el marcador. Justo lo mejor que tenía Las Palmas también. Faltaba chispa, hambre, un elemento que consiguiera remover el asunto. Y eso apareció en el cuadro maño desde el banquillo. Entre Tejero y Sanabria, nada más entrar, acabaron con la UD, que se empezó en dinamitar cualquier opción de llevarse algo a la boca. El centro de Tejero, cómodo, encontró la cabeza de Sanabria, con la complicidad de Álvaro Lemos, otro clásico más.

Quedaban diez minutos y aquello era un sufrimiento que solo podía ir a peor. Un par de golpeos lejanos de Aridai y poco más. Porque la UD, al menos está UD, no da para mucho más que salvar la categoría. Y mucho tiene que cambiar para que esa pobre meta para una entidad como Las Palmas no sea otro. Es lo que hay: la mediocridad.

Ficha técnica:

0. Las Palmas: Álvaro Valles; Ale Díez (Álvaro Lemos, min. 59), Álex Suárez, Cardona, Benito Ramírez; Clemente (Aridai, min. 59), Fabio (Kirian, min. 83), Sergio Ruiz, Pejiño (Mujica, min. 46); Araujo y Jesé.

2. Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Tejero, min. 55), Peybernes, Francés, Nieto; Zanimacchia (Bermejo, min. 59), Zapater (Sanabria, min. 80), Eguaras, Narváez (Jair, min. 80); James Igbekeme (Francho, min. 46) e Iván Azón.

Goles: 0-1, min. 8: Zanimacchia, de penalti. 0-2, min. 81: Sanabria.

Árbitro: David Gálvez Rascón (Comité de Madrid). Mostró tarjeta amarilla al jugador local Álvaro Lemos, así como a los visitantes Eguaras, Vigaray y Jair.

Incidencias: partido de la jornada 39 de LaLiga SmartBank disputado en el Estadio de Gran Canaria sin público.

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