La UD Las Palmas se acostumbra a ganar sin Jonathan Viera

La UD suma cuatro victorias y sólo una derrota en las dos suplencias y las tres ausencias del capitán amarillo, que entrena con normalidad

La campaña pasada el de La Feria bajó su cifra de tantos de 14 a siete, y de pases de gol, de cinco a tres

El balance en 19 partidos sin el ‘21’ en la lista en los últimos tres cursos: seis empates y 10 triunfos 

De izquierda a derecha: Munir, Mika Mármol, Kirian, Benito y Araujo celebran el gol del de La Aldea al Atlético de Madrid.

De izquierda a derecha: Munir, Mika Mármol, Kirian, Benito y Araujo celebran el gol del de La Aldea al Atlético de Madrid. / José Carlos Guerra

Han pasado un mes y cinco días desde que Jonathan Viera anunciara que su futuro en el club estaba cerca de llegar a su fin. Sus declaraciones sorprendieron después de que la UD Las Palmas ganara al RC Celta de Vigo (2-1) tras la primera suplencia del capitán, que al final resultó ser decisivo en la remontada. El arranque del de La Feria no fue casual: algo pasaba.

Seis días después, en Villarreal, cuando poco antes se había enterado de la enfermedad de su mujer –ella misma reveló semanas después que fue operada de un cáncer de útero–, volvió a estar en el banquillo y la situación explotó hasta el punto de que la nula relación entre el ‘21’ y Xavi García Pimienta, enmascarada con el asunto personal que afectaba el jugador, hizo posicionarse al club a favor del entrenador. Y desde entonces Viera no ha vuelto a ser convocado. Su ausencia, antes siempre vista como una tragedia, no ha afectado al equipo. El balance habla por sí solo: cuatro victorias y una derrota entre las dos suplencias y las tres ausencias del otrora jefe del vestuario.

Jonathan Viera permanece en silencio, sin dar su versión de lo sucedido, y García Pimienta, tras un par de comparecencias en las que no fue nada explícito y cayó en mil contradicciones, dio por zanjado el tema en la siguiente sin aclarar tampoco por qué el capitán que le salvó de la destitución un par de veces en las temporadas anteriores, y del que había hablado maravillas incluso el mismo día de la remontada ante el cuadro vigués, de repente había desaparecido del mapa.

El todavía primer capitán amarillo, que la semana pasada no entrenó, e incluso viajó a Dubái mientras la plantilla se encontraba en la Península con motivo del doble compromiso ante el Almería y el Manacor, participó en el entreno de ayer con normalidad. 

Nadie ha garantizado al 100% que no vuelva a jugar con la UD, si bien desde el propio vestuario deslizan que ven «muy complicado» que tal circunstancia pueda producirse. Mientras el conflicto sigue sin resolverse, y con la incertidumbre de si Jonathan Viera se marchará o no en el próximo mercado de invierno, o si el técnico volverá a contar con él en algún momento, el equipo tira hacia adelante y no nota su ausencia.

De más a menos

De hecho, se trata de una cuestión progresiva desde el último regreso del ‘21’, en la temporada 2021-22. Si en esa primera campaña su incidencia fue determinante para que el equipo alcanzara el playoff cuando en marzo era prácticamente una misión imposible, en la 2022-23 fue menos decisivo en el ascenso, y en la presente, desde que el entrenador le relegó primero al banquillo por decisión técnica y luego a la grada por indisciplina, la UD ha sumado 12 puntos de 15 posibles.

Hay matices, porque Viera ganó el partido frente al Celta con un gol de penalti y una asistencia a Marc Cardona en el último minuto, si bien cuando entró al campo el resultado era de empate a cero y el conjunto gallego llegó a ponerse 0-1. En este sentido, cabe destacar que en la única victoria anterior, frente al Granada (1-0), Las Palmas ganó –con un golazo de Kirian, también en el descuento–, cuando el de La Feria ya no estaba en el terreno de juego.

Pero en Villarreal la UD fue capaz de ponerse 0-2 sin la presencia del ‘21’, que cuando hizo acto de presencia en el partido apenas corrió hacia atrás y no acudió a la charla técnica en la pausa de hidratación, si bien fue el que más tiró a puerta, con un disparo al poste incluido.

Los jugadores de la UD, eufóricos durante el partido ante el Atlético de Madrid.

Los jugadores de la UD, eufóricos durante el partido ante el Atlético de Madrid. / José Carlos Guerra

Posteriormente, sin él en la convocatoria, el cuadro amarillo perdió frente al Rayo Vallecano (0-1), pero se impuso al Almería (1-2) y al Manacor (0-3) fuera de casa y nada más y nada menos que al Atlético de Madrid en el Estadio de Gran Canaria (2-1), en la gran obra de la UD hasta el momento, no tanto por el juego, que sin ser brillante fue mejor que el de su rival, sino por el significado de ganar a un grande, algo que no había sucedido todavía en 20 años de vida del recinto de Siete Palmas.

Los números de la temporada pasada también demuestran que el conjunto amarillo aprendió de alguna manera a no ser tan dependiente de Viera, algo que los propios técnico y jugador llegaron a reconocer en algún momento del curso, si bien la incidencia del capitán en el plano anímico siempre fue positiva para sus compañeros.

En 10 partidos que se perdió el capitán la campaña pasada la UD obtuvo cinco victorias –Málaga, Andorra, Sporting de Gijón, Villarreal B y Ponferradina–, cuatro empates –Alavés, Oviedo, Andorra y Levante– y sólo perdió una vez, en casa frente al Albacete. Además, cuando estuvo disponible resultó ser menos decisivo: marcó siete goles y dio tres asistencias.

Decisivo

En el curso anterior, sin embargo, fue clave. Si bien el equipo en sus seis ausencias también cayó sólo una vez, en Fuenlabrada, el día antes de que Pepe Mel fuera destituido –las victorias fueron tres, ante el Alcorcón, la Real Sociedad B y el Fuenlabrada, y los empates dos, frente al Oviedo y el Amorebieta–, su incidencia fue mucho mayor: marcó el doble de goles, 14, y dio casi el doble de asistencias, cinco.

Pero sobre todo destacó por el momento en que los hizo: con seis tantos en los últimos seis partidos, todos ellos para dar el triunfo o encarrilarlo, fue el gran protagonista del mejor final de la historia de la UD, con nueve victorias en las últimas 11 jornadas. Sucedió justo después de que salvara la cabeza a García Pimienta. Entonces, eran equipo. Luego, el equipo falló ante el Tenerife en el playoff, y ahora ya se ha acostumbrado a ganar sin Jonathan Viera.