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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Meri Pita, acusada de tránsfuga por Podemos, se suma a la plataforma de Yolanda Díaz

Laura Fuentes invita a la parlamentaria por Las Palmas a dejar su acta «si tiene decencia y dignidad política» | La exdiputada Carmen Valido registra el partido Reunir

Alberto Rodríguez, Carmen Valido y Meri Pita en el hemiciclo en 2015.

La salida de Meri Pita del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos para integrarse en el Grupo Mixto ha levantado polvajera en el seno de la formación morada. Después de lanzar duras críticas contra la dirección del partido en Canarias, la parlamentaria por Las Palmas en el Congreso de los Diputados apuesta por impulsar la plataforma de la ministra Yolanda Díaz. Una corriente que describe como un «espacio de reconstrucción».

Pita, acusada de transfuguismo por la dirección de Podemos, descarta sumarse a nuevos proyectos políticos, «ni aunque se pongan de rodillas», y opta por quedarse como «movimiento social». La parlamentaria se desliga así del partido Reunir, que la exdiputada podemista Carmen Valido inscribió en el registro del Ministerio del Interior el pasado 23 de febrero

Valido, que fue expulsada de Unidas Podemos en 2020 y figura como presidenta de la nueva formación política, asegura que el alta de Reunir no está relacionada con la crisis interna de Podemos en las Islas, ni con el malestar de sus antiguos compañeros con la dirección del partido. Si bien matiza que «no sabe lo que pasará en el futuro». Valido rechaza dar explicaciones sobre la organización de reciente creación, así como sobre la salida de Pita del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos y emplaza a la rueda de prensa prevista para el lunes, en la que Pita y los compañeros que la apoyan profundizarán en los motivos que les han llevado a tomar esta medida. El registro de Reunir coincide con la denuncia realizada el jueves por el secretario de Organización de Podemos Canarias, César Merino, quien reveló que tenía conocimiento de la creación de un nuevo partido. Por esto, Merino considera que «el movimiento –de Pita– parece ser el de ‘transfugar’ hacia un nuevo proyecto que, de ninguna manera, es el mismo por el que obtuvo su acta en 2019».

La coordinadora general de Podemos en Canarias, Laura Fuentes, se muestra tajante al tildar a Pita de «tránsfuga» y sostiene que la parlamentaria «tiene intereses personales, económicos y políticos, que se veían venir desde hace tiempo». La cabeza visible de la formación morada en el Archipiélago apunta que, aunque las disputas no son nuevas, la diputada por Las Palmas ahora busca «quedar bien con temas como el viraje de España sobre el conflicto del Sáhara», pero sostiene que la realidad es que hay «un interés individual». 

La ministra de Igualdad, Irene Montero, recuerda que el transfuguismo «es un fraude»

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Fuentes destaca que tanto Pita como sus seguidores son personas que «si no tienen el control de Podemos, prefieren hacerse otra formación». Además, lamenta que estas personas nunca hayan reconocido a la dirección del partido en Canarias y «mucho menos» a ella como coordinadora general. «Lo que les enfada es nosotros estamos en el Gobierno y haciendo política», sostiene y añade que «prefieren destruir, que es lo que vienen haciendo desde 2015 a todo el que no está de acuerdo con ellos».

Ante las acusaciones de transfuguismo, Pita defiende que la dirección del partido en el Archipiélago sabe que el contenido de la carta en la que carga contra la «pérdida de principios» de la formación «es indiscutible» y prefieren no entrar en el fondo. «Están detrás de una pancarta que pone Podemos, que es una patente de corso para tomar decisiones sin contar con las bases», destaca la parlamentaria. La misiva de Pita y sus seguidores recoge que «la deriva orgánica está ahí con sus individualidades, sus miserias, sus manipulaciones, su sectarismo, sus cobardías y, cada vez más, sus proyectos biográficos mucho más que políticos, lejos –muy lejos– en cualquier caso, de los principios que nos trajeron a la lucha política». 

Para Fuentes, lo que debería hacer Meri Pita, «si tuviera un mínimo de decencia y dignidad política», es renunciar a su acta en el Congreso de los Diputados. «Si no cree en el partido que la llevó a tener ese acta, qué le hace ser representante de Canarias», concluye la coordinadora general de los morados en las Islas. En esta línea también se manifestó la ministra de Igualdad, Irene Montero, quien afirmó que «lo lógico» es que Pita deje su acta porque «el transfuguismo es un fraude». Durante una entrevista en TVE, Montero defendió que «por coherencia» Pita tiene que permitir «que se cumpla la voluntad popular de los ciudadanos canarios». La vicepresidenta tercera del Congreso y diputada de Podemos, Gloria Elizo, se desmarcó de la posición de la dirección le partido y recalcó en sus redes sociales que la marcha de Pita no es «transfugismo» e hizo un llamamiento a «abrir los ojos y no mirar el dedo».

La convulsión interna de los ‘morados’ en las Islas reabre tensiones territoriales en Asturias y Aragón

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Con el abandono de Pita y la inhabilitación de Alberto Rodríguez, Podemos pasa de 35 a 33 diputados, con lo que el Gobierno de coalición se queda con 153 escaños, dos menos de los que respaldaron la investidura de Pedro Sánchez. Los apoyos se tambalearán más aún en junio, cuando Nueva Canarias (NC) ceda el acta de Pedro Quevedo a María Fernández, de Coalición Canaria (CC), en virtud de los acuerdos que ambos partidos nacionalistas firmaron al presentarse en coalición en 2019. La trayectoria de Ana Oramas deja claro al Gobierno de Sánchez que la postura de CC no es tan afín como la de NC. A la vista de lo ocurrido con el decreto ley de la reforma laboral –que se salvó de la derogación gracias al error del diputado del PP Alberto Casero–, dos escaños menos pueden provocar algún quebradero de cabeza al Ejecutivo de coalición en una legislatura en la que las mayorías ajustadas son la tónica general. De esta forma, la mayoría minoritaria queda muy expuesta a perder votaciones en la Cámara Baja y corre el peligro de que proyectos legislativos en trámite, como la Ley de Vivienda, no puedan ser aprobados. 

Sin Pita y sin Alberto Rodríguez, los cerca de 140.000 canarios que votaron por Unidas Podemos en las últimas elecciones nacionales se quedan sin representación en el Congreso. Los morados obtuvieron un diputado por cada provincia, Alberto Rodríguez por Santa Cruz de Tenerife y Victoria Rosell por Las Palmas. Pita, como segunda en la lista por la provincia oriental, sustituyó a Rosell tras ser nombrada de delegada del Gobierno contra la Violencia de Género. Desde Unidas Podemos en las Islas defienden que «Canarias no puede seguir sin representación» en la Cámara Baja, con lo que es necesario restablecer la representación en las Cortes.

La convulsión interna de Podemos no se queda en Canarias. A la crisis de Meri Pita se suma la expulsión de la consejera de Igualdad, Participación y Agenda 2030 del Gobierno de La Rioja, Raquel Romero, y de otras cinco personas de su equipo, por no cumplir el Código Ético de la formación, en lo referente a la obligación de donar parte de su salario. Un incumplimiento del que también se acusa a algunos de los cargos públicos canarios que firmaron la carta que Pita mandó al grupo parlamentario en la que criticaban la deriva del partido. Las fricciones internas no terminan ahí. En Asturias se vivió un tenso proceso de primarias, rodeado de polémica por las supuestas injerencias desde Madrid.

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