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La Provincia - Diario de Las Palmas

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'Made in Senegal': 'El Dorado' no es Europa

Un documental presentado en Casa África, 'Origen', narrado por el exjugador de baloncesto Savané, muestra a emprendedores de Senegal frente a la realidad de la migración

Tomás Pastor, director de 'Origen', y Laura Lanuza (ONG Open Arms) en Casa África, en Las Palmas de Gran Canaria. LP

Yama Nidiaye vende productos de Senegal a toda Europa. La idea se le ocurrió cuando veía artículos que llevaban impreso 'Made in Spain' o 'Made in France'. ¿Por qué no 'Made in Senegal?, pensó. Así que con mucho esfuerzo, estudio y paciencia, porque además de joven era mujer y el concepto en su país es que las mujeres permanezcan en casa y "no se muevan", explica, montó de la nada su empresa, un claro ejemplo de emprendeduría. La también senegalesa Korke Diaw lidera una cooperativa de mujeres agricultoras que en 1971 cultivaban una hectárea de arroz y ahora ya van por cien, y, además, tienen una fábrica de transformación del cereal, dan trabajo a mucha gente y son independientes.

Ellas dos constituyen una pequeña muestra de los rostros que dan vida al documental  sobre migración y emprendimiento Origen, de la productora española Newtral, fundada por la periodista Ana Pastor y su hermano Tomás Pastor. Realizado con la colaboración de la Fundación Barça y la ONG española Proactiva Open Arms, cuenta las historias de distintos emprendedores, como Yama y Korke, como ejemplo de que en Senegal, un país con una media de edad de 19 años, se pueden hacer proyectos de futuro y que Europa no es 'El Dorado' para los miles de migrantes que se juegan la vida en el mar intentando alcanzar el sueño de un futuro mejor.

Tomás Pastor, director del proyecto, y Laura Lanuza, directora de comunicación de Open Arms, han presentado el documental en la tarde hoy martes en Casa África, en Las Palmas de Gran Canaria, enmarcado en los actos para la conmemoración del Día de África, que se celebra mañana 25 de mayo. Origen se cimenta en un proyecto que está desarrollando la ONG Open Arms en Senegal, con el mismo nombre, que confronta las historias de éxito de emprendedores con la realidad de una migración no regulada y expuesta a mafias, a torturas y violaciones de mujeres en las largas travesías por el desierto antes de llegar a los puertos de embarque, a la dureza del mar una vez logran subirse a una patera o cayuco, y a una realidad al llegar a Europa, si no perecen durante el trayecto, alejada de ese futuro de riqueza y prosperidad que imaginan.

Narrado por el exjugador de baloncesto senegalés Sitapha Savané, Origen se rodó en septiembre de 2019, antes de la pandemia, en este país de África occidental y se estrenó en julio de 2020 en el certamen español Atlántida Film Fest y la plataforma Filmin. Se presentó en Senegal en noviembre de 2020, un momento en que decenas de cayucos salían desde sus costas hacia Canarias, al reabrirse la ruta migratoria del Atlántico por la presión y control que se ejercía en la del Mediterráneo. En 2021, con el apoyo de Casa África, se volvió a proyectar en Senegal en un intento de promover el debate y la reflexión sobre los espejismos del llamado primer mundo y las posibilidades de emprender en su país de origen.

Como dicen sus creadores, Origen es un viaje que empieza y acaba en Senegal. Es la historia de los que se quedan, pero también de los que lo intentaron y no lo consiguieron después de haberlo abandonado todo. Recoge testimonios de personas que han visto frustradas sus expectativas, de las dificultades que se encuentran al llegar a Canarias o a otras fronteras de Europa tras una dura travesía por tierra y por mar, sin papeles, recluidos en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), y muchas veces, condenados a vagar por las calles.

Testimonios

Y lo cuentan protagonistas como Serigne, que perdió a su hijo nacido en 1997 en el mar. El joven quería ganar dinero para comprar un terreno y una casa en Senegal pero no pudo hacerlo, lamenta. Esther, otra joven, cuenta en el documental que muchos migrantes engañan a sus familias y mandan fotos junto a coches caros y con ropa de marca pero viven en la calle. Soly recuerda que los primeros cinco minutos después de separarse de su madre los pasó llorando. El chico tenía claro que debía ir en patera desde Nuadibú a Las Palmas, pero de lo que no era consciente era del peligro que implicaba. Un fuerte viento sopló durante cuatro días y pasó mucho miedo, hasta que los descubrió un helicóptero, y después de unas horas los rescató un barco español que los llevó a Gran Canaria. Allí lo recluyeron en un CIE.

Samba evoca que se quedó muy sorpendido cuando llegó a Europa porque no se esperaba encontrar a "blancos" durmiendo en la calle. Además, conoció a un senegalés que llevaba 32 años en Europa y le pedia dinero a él. Era un sin techo.

El proyecto que desarrolla Open Arms en Senegal trata de informar en origen del derecho que tienen a migrar pero también de las dificultades que conlleva emprender ese peligroso viaje. El proyecto se basa en la información, la formación y crear alternativas en el país para no tener que emigrar, y el documental "era clave", reflexiona Lanuza.

"Es cierto que emprender no es fácil", expone la representante de la ONG. En el documental lo explican los emprendeores, entre ellos, Ndao, un sastre, Ndéye, una mujer mecánica propietaria de un taller, y Badou, un pocero que encuentra agua y que tardó, como ellos, años en formarse y en gestar su negocio. O Mamadou Sall, que conecta a los inversores dentro y fuera de Senegal con cooperativas agrarias, porque hay quienes tienen tierras pero no recursos para explotarlas.

Open Arms, ONG que ha salvado 62.000 vidas en el mar, forma en este proyecto en tierra a 15 capitanes de la información, explica Lanuza, que son jóvenes de la comunidad senegalesa que posteriormente dan charlas sobre los viajes, las condiciones al llegar, es decir, la realidad de la migración sin ambages. Luego, se les proporciona formación en herramientas informáticas orientada hacia la emprendeduría, a través de instituciones senegalesas con las que tienen acuerdos, y cuando hay proyectos se les acompaña para que los desarrollen, como montar una pequeña pastelería o una tienda, cuenta Lanuza. Es un país emergente, indica Pastor, y se está viendo un cambio de mentalidad sobre las posibilidades de quedarse allí.

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