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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Gambusinos se cita con la historia

El concurso de murgas, que se celebra la próxima semana, contará por primera vez con la participación de una formación llegada de otra Isla, caso del grupo majorero

Fotografía de familia de los componentes de Los Gambusinos, en su ‘cuartel general’ en Los Pozos. | | LP/DLP

Los ganadores del último concurso insular de murgas de Fuerteventura, en 2018, celebran su veinte aniversario en el parque Santa Catalina el próximo jueves, con la vista puesta en la gran final del sábado. Para ellos, su premio ya está conseguido: dar el salto a Gran Canaria, en una experiencia pionera para una formación crítica foránea al terruño. 

El Carnaval 2022 de Las Palmas de Gran Canaria pasará a la historia no sólo como la edición del reencuentro tras la incidencia de la pandemia sino por ser el primer año que una murga foránea de la isla actúa en el ‘templo’ de la crítica y el pasacalle en el que se transforma el parque Santa Catalina.

No estarán los ganadores ‘locales’ de la última edición (2020) –Nietos, Legañosos y Serenques–, pero sí subirá el vigente primer premio del certamen insular de Fuerteventura, que tuvo lugar en el año 2018: Los Gambusinos, a las órdenes de Ayoze Sarabia.

Celebrarán su veinte aniversario de participación (que no incluye 2021, cuando azotó el covid) en el concurso de murgas de Gran Canaria, una idea que surgió de una broma que se hizo en la cantina del bar de la murga, cuando los componentes se planteaban qué hacer porque no se celebraría el concurso insular de Fuerteventura. Todos tenían claro que había que buscar algo diferente. Uno de los integrantes de Gambusinos, vinculado con grupos de Gran Canaria, propuso la idea y «nos fuimos envalentonando», cuenta el director de la formación crítica desde hace una década, Ayoze Sarabia.

Para sorpresa del propio responsable del grupo la propuesta se planteó a los componentes y fue respaldada por unanimidad, por lo que Ayoze no perdió la oportunidad y advirtió que «si vamos a Santa Catalina es para hacer un buen papel, un escenario siempre impone», pero en esta oportunidad Gambusinos llega con denominación de origen propia, lo que supone el peso de representar este género en Gran Canaria.

Su principal objetivo: «Hacer una fase sin renunciar a realizar un buen papel. Lo más difícil era estar»

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Cuando se le pregunta que establezca una comparación con grupos de la capital grancanaria, Ayoze rehuye la comparativa. «Somos más críticos, aunque este año hemos apostado por un repertorio equilibrado, con algunas dosis de humor también», cuenta este director que también es el letrista del repertorio. El montaje musical, en calidad de armonizador, le corresponde a Miguel Cabrera Bonilla, de Lanzarote, donde colaboró con Tabletuos. «Cuando le planteamos la posibilidad de que nos echara una mano nunca pensamos que accediera y ya el vínculo se mantiene desde 2001».

La colaboración desde la Federación Insular de Grupos de Gran Canaria ha sido fundamental para que Gambusinos pueda estar, al menos, el próximo jueves en el Santa Catalina. Aunque esperarán esa noche el veredicto con la ilusión de estar en la final, como cualquier participante, regresarán al día siguiente a su Fuerteventura natal con el anhelo de repetir viaje el sábado 5 de marzo porque supondría que estarían entre las seis finalistas del parque.

Ayoze Sarabia es el cofundador y director que asume las letras que monta el conejero Miguel Cabrera

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Junto a su entrega e ilusión, este sueño que comienza el jueves es factible gracias a la colaboración del Cabildo de Fuerteventura y de los ayuntamientos de Puerto del Rosario, Betancuria y Pájara. También agradece la colaboración de Trapasones, que ha dispuesto su local en el Manuel Lois para que se convierta en el ‘local de campaña’ de los majoreros la próxima semana. «Todas las murgas nos han brindado su colaboración; imposible olvidarlas».

Ayoze es consciente de que han abierto el camino de un concurso que rompe fronteras insulares, y habla con respeto y admiración de Salgoriás, «unas chiquillas exquisitas de Corralejo» habituales en los primeros premios de Interpretación en Fuerteventura. Quién sabe si en el futuro seguirán la senda de Gambusinos, desliza el director de la murga.

Más que los trámites burocráticos para formalizar su participación en Las Palmas de Gran Canaria, Ayoze destaca el compromiso de los murgueros. «Se ha desarrollado un trabajo complejo para ensayar en grupos burbujas que hemos repartido en diferentes horas. Mucho tiempo invertido», tanto que, como en su caso, supone un sacrificio personal. «Yo tengo una niña de siete meses que casi no he visto». «Ha sido el año más estresante», máxime porque en las filas del grupo también hay componentes en situación de riesgo en caso de posibles contagios por el covid. De hecho, en alguna semana se suspendieron los preparativos porque coincidió que varios integrantes estaban enfermos.

De ahí que se muestre respetuoso con aquellos grupos que hayan decidido no salir al Carnaval. «No se puede entrar a valorar esa decisión. Es tan respetable como quien decide tirar para adelante».

Gambusinos desarrolla sus ensayos en el local cedido por el Ayuntamiento de Puerto del Rosario en el estadio de Los Pozos. Primero, dos veces a la semana hasta incrementar el ritmo de trabajo conforme lo permitía también la pandemia y los niveles fijados por la crisis sanitaria.

Aunque es la primera vez que concursarán fuera de Fuerteventura, los ganadores de 2018 han participado en La Isleta y en Haría (Lanzarote), así como en tres oportunidades en Tejina (La Laguna).

Ayoze es consciente del peso de la historia y, sobre todo, de lo que supone representar a Fuerteventura en Gran Canaria, sin olvidar la génesis de una murga que partió de la idea de Israel Soler Ramos, David de León y el propio Ayoze –curiosamente los tres directores que ha tenido Gambusinos en sus 20 años de historia–, que se fueron a estudiar a Tenerife y allí decidieron crear un grupo crítico como los chicharreros en su Fuerteventura, una iniciativa que no le era ajena porque habían estado vinculados con la Afilarmónica Majo y Limpio o Los Alicoparos. David y Ayoze acabaron Fisioterapia, y junto a Israel, que montó su empresa, fundaron la murga.

Sobre el origen del nombre, se decantaron por «gamusinos», que eran animales imaginarios que los monitores de los campamentos, para añadirle una «b» (Gambusinos), «que nos sonaba a algo tan majorero como las gambuesas (corral de piedras utilizado en las apañadas, para cerrar el ganado de costa)», hasta figurar en la actualidad en la relación de murgas ganadoras de Fuerteventura y quien sabe si desde el sábado próximo también en las de Las Palmas de Gran Canaria.

Su reto para este Carnaval 2022: «Hacer una fase sin renunciar a realizar un buen papel. Lo más difícil era estar».

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