Los empresarios del sector turístico tienen claro que el principal reto de la transformación digital es la capacitación y formación de las plantillas.

Los empresarios del sector turístico lo tienen claro: el principal reto de la transformación digital es la capacitación y formación de los profesionales. Así lo expresaron ayer los participantes de la jornada organizada por Segittur en Gran Canaria con el título Impulsando la transformación digital del sector turístico. El evento, en el que colaboró Prensa Ibérica, empresa editora de LA PROVINCIA, permitió a un grupo de expertos en el sector debatir sobre los retos que presenta la digitalización. Y la charla tuvo una conclusión común: es necesario que los profesionales del sector se formen en nuevas tecnologías y se adapten a los cambios para que las empresas sean realmente competitivas.

Así lo defendieron los cinco ponentes invitados al evento: el directivo de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas, Nicolás Villalobos; el vicepresidente de la Asociación Canaria de Agencias de Viajes y Turoperadores, Ignacio Poladura; el presidente de Canarias Excelencia Tecnológica, Oswaldo Brito; el presidente de la Asociación Canaria de Turismo Rural y Asociación Española de Turismo Rural, Pedro Carreño; y el responsable de CaixaBank Hotels & Tourism en Canarias, Marcos Oliván.

«Falta formación de talento para saber como poner en marcha la tecnología y hacernos más eficientes», apuntó Brito sobre los retos del futuro. Y Poladura coincidió con él al asegurar que la clave del éxito está en «capacitar al personal» e incluir los «elementos de cambio» en una maquinaria que funciona «a diario sin poner pausa».

Los ponentes defienden que la digitalización no conlleva reducción de plantillas

Según los empresarios, el sector está dando los pasos adecuados hacia la digitalización aunque, reconocieron, todavía queda mucho por hacer. «Estamos en pañales, es un sector muy atomizado con muchos complejos pequeños y eso es incompatible con los costes que supone la digitalización», lamentó Villalobos. Para Oliván también «queda mucho por hacer», sobre todo en lo que se refiere al «cambio de mentalidad» en las organizaciones. Por su parte, el vicepresidente de la Asociación Canaria de Agencias de Viajes y Turoperadores insistió en la importancia de tomar medidas atrevidas de cara a generar «nuevos modelos de negocio relacionados con la transformación digital».

Ante la pregunta de si la digitalización viene vinculada a una disminución de los puestos de trabajo, todos los ponentes coincidieron en señalar que las plantillas no se reducen, solo se transforman. «No hay que tener miedo a los cambios, cambian los perfiles profesionales pero eso no quiere decir que se eliminen puestos de trabajo», aclaró Brito. Según explicó Carreño, la digitalización en el turismo rural ha permitido que los empleados sean más productivos y dediquen más tiempo a los clientes.

Poladura fue más allá y añadió que la tecnología puede, incluso, ser palanca para integrar a personas que están fuera del mercado laboral.

Externalización de servicios, pieza clave para la transformación de algunas empresas

Aunque los ponentes insistieron en la importancia de la capacitación y la formación de las plantillas, puntualizaron que la externalización de servicios es esencial «en muchas ocasiones» para la transformación de las empresas.

El responsable de cerrar la jornada fue Daniel Celis, director de Formación del Instituto de Turismo y Desarrollo Económico Sostenible (TiDES) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, codirector de Formación de la Cátedra Unesco de Turismo y Desarrollo Económico Sostenible y presidente del Colegio Oficial de Profesionales en Turismo de Canarias. En su ponencia titulada La formación en turismo en el mundo digital, analizó la evolución de los programas de educación superior de turismo en América Latina y España y concluyó que aunque cada vez es mayor la oferta formativa vinculada al turismo y a las TIC, «queda mucho por andar». «El mercado está demandando profesionales, ahora son las universidades las que tienen que dar los pasos», apuntó.