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El otro mago canario de ‘La Roja’

Román Valerón acompaña a la selección española desde la Copa Confederaciones de 2009 | Faltó al partido ante Suiza por el Covid

Román Valerón, el hincha canario de 'La Roja' La Provincia

Román Valerón es un fiel amante de la selección española, a la que ha acompañado a todos los torneos internacionales desde la Confederaciones de 2009. En esta Eurocopa ha visto todos los partidos salvo el del viernes en San Petersburgo por temor al covid. El martes espera estar de vuelta en Wembley.

Junto al legado que han dejado los grancanarios Juan Carlos Valerón, David Silva, Víctor Machín, o recientemente el teguestero adoptado Pedri González con la selección española, existe otro paisano que no ha dejado de apoyar a La Roja desde que se aventuró a presenciar el torneo internacional con la Copa de Confederaciones del 2009 en Sudáfrica. Román Valerón lleva doce años ininterrumpidos viajando por medio mundo con la camiseta del canario de turno que esté convocado en el combinado nacional y en esta Eurocopa continúa su periplo por el Viejo Continente.

A Román le picó el virus de la selección desde pequeño mientras veía los partidos junto a su abuelo. Ya en 2006 quiso adentrarse en los estadios en el Mundial de Alemania, pero solo pudo estar por los alrededores disfrutando del ambiente de las aficiones de medio mundo. Desde entonces, supo que quería ser partícipe con el equipo nacional dejándose la garganta dentro de los estadios de los torneos.

En la Euro de 2008 su madre le prometió que si aprobaba todas las asignaturas de la carrera de farmacia, le permitiría ir a Austria o a Suiza a disfrutar de la selección. «Suspendí y me tuve que aguantar, pero desde ahí empecé a ahorrar para ir al siguiente torneo».

Y la suerte le sonrió un año después. Con la consecución del título continental, España se ganó el derecho de ir a la Copa Confederaciones de Sudáfrica y Román ganó un sorteo para acudir al torneo. Ahí arrancó una senda triunfal nacional y que este grancanario ha podido paladear en cada estadio junto a la peña Marea Roja, la única que tiene la selección española.

A pesar de ello, la máxima alegría que se pudo llevar con la consecución del Mundial de 2010, lo recuerda de manera agridulce. «Iba con mi hermano a ver la semifinal a Durban –España ganó 1-0 a Alemania con gol de Puyol– y tuvimos un accidente de tráfico muy chungo. Fue el 6 de julio, no voy a olvidar esa fecha nunca. Salió bien, pero el título lo vio ahí más o menos», resalta Valerón.

Primera ausencia

Desde Sudáfrica, el farmacéutico de Arinaga –en la Avenida Polizón del Muelle Chico–, no se había perdido un solo partido que hubiera disputado la Selección en los torneos internacionales hasta que llegó el de cuartos de final disputado el viernes entre España y Suiza en San Petersburgo. «Estuve pensándome un montón ir o no, pero al final el miedo por el covid y por cómo están las cosas en Rusia me decanté por no ir aunque me costara», esgrime Valerón.

Aún así, el grancanario, que también explica que muchos le resaltan la figura de la leyenda homónima de Arguineguín, no piensa cesar en su peregrinaje durante la actual Eurocopa. «Estuve en los tres partidos que se jugaron en Sevilla, fui a Copenhague a ver el de Croacia y ahora espero ir el martes a la semifinal contra Italia, pero tengo que ver cómo hacer porque las restricciones que tiene Reino Unido con España nos tiene en vilo hasta mañana –hoy–», añade el farmacéutico.

Precisamente del encuentro de la capital danesa destaca que se encontró con otros tres grancanarios que están estudiando y trabajando en el país escandinavo y que se sorprendieron de su historia. Se juntó el trío insular residente en Dinamarca con Román y su nuevo compañero de aventuras, el también grancanario Fernando Pintando, reclutado para la causa y con quien ya se encarga de llevar el nombre de la Isla allá donde van y que Manolo el del Bombo puede dar fe de ello.

Sin embargo, Román también quiere dejar patente que aunque el fútbol sea una fiesta, detrás de cada viaje hay un arduo trabajo de confección de fechas, estructuración de turnos de trabajo, itinerario de rutas y mil inconvenientes que pueden ir surgiendo durante los trayectos. «En la peña hay un lema que dice qué duro es ser hincha», explica con énfasis el grancanario.

Las restricciones del Reino Unido le mantienen a la espera para ir a la semifinal del martes

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Eso sí, ese trabajo que hay detrás de cada viaje, a Román le encanta porque sabe que va a obtener una recompensa enorme en cada aventura con La Roja. «¿Qué más puedes pedir si viajas por medio mundo, conoces montón de culturas diferentes, te empapas de las costumbres de otros lugares y encima lo haces con la excusa de ver un partido de fútbol?», añade Valerón.

Encima, todas estas peripecias por el mapa, lo llevan a cabo con una política austera. «No somos gente que vaya a hoteles de cuatro estrellas a disfrutar del lujo, vamos a pensiones, nos trasladamos con trenes nocturnos, nos vamos con free tours, todo tiene un coste grande y hay que gestionarlo bien. Todo es cuestión de ir ahorrando entre torneos. Si perdemos contra Italia, lo primero que voy a pensar es que ya tengo que ahorrar para el Mundial de Qatar», explica.

Una fidelidad a la que Román solo le pone un pequeño pero. «Solo me gustaría que la Federación nos ayude un poco, podrían fletar aviones, como hizo Holanda en el Mundial, cuando mandaron a 40 naves y en el campo se notó». Salvo eso, todo es perfecto.

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