Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | Óscar Prada

"La custodia del territorio es el sentido común para conservar la Naturaleza"

"Son acuerdos flexibles y voluntarios en los que la propiedad puede dar fin en cualquier momento", destacan el coordinador de Plataforma de Custodia del Territorio

Óscar Prada.

Óscar Prada. JOSÉ CARLOS GUERRA

Custodia del Territorio. ¿En qué consiste?

La Plataforma de Custodia del Territorio se creó hace once años, coincidiendo prácticamente con la Ley 42/2007 de la Biodiversidad y Patrimonio Natural, que es la que recoge esta herramienta de conservación y la obligación de la Administración de potenciarla en todos sus niveles.

¿Cómo funciona?

Con el establecimiento de acuerdos de colaboración entre propietarios de terrenos, bien sean públicos, bien sean privados, y entidades de conservación con el objetivo común de conservar la biodiversidad, el patrimonio natural y cultural ligado a la Naturaleza.

¿Y se ve que funciona?

Va creciendo su utilización. Cada dos años la Fundación Biodiversidad publica un inventario con los datos principales -estamos a punto de publicar el quinto-, y hablamos de cientos de miles de hectáreas y de más de 2.500 acuerdos en toda la Península y también en las Islas Canarias.

Supongamos a un propietario que quiere que su finca....

No, no es tanto así. La iniciativa suele partir de las entidades de conservación, como por ejemplo para poner un caso, la Sociedad Española de Ornitología, que conoce la riqueza de un determinado paraje de Gran Canaria o Fuerteventura. Así que localiza a su propietario para establecer un acuerdo con él, de tal manera que podamos beneficiarnos todos, pero sobre todo la conservación de la Naturaleza.

¿Qué obligaciones le supone?

Son acuerdos voluntarios que tienen un marco jurídico específico, pero que son flexibles, que no dan miedo a la propiedad porque en cualquier momento lo puede revertir o darle fin. Todo ello lleva unas condiciones de antelación, existen muchos modelos distintos, pero lo positivo es que siempre es voluntario y no genera perjuicios.

Pero, ¿es una cesión del terreno efectiva?

Puede serlo, o no. Hay muchas variables, que van desde un asesoramiento para la buena gestión del espacio o una cesión del uso, como usted dice, o compartida. Ese es el marco, luego están las acciones, que también pueden ser muchas, como una reforestación de especies autóctonas, de limpieza de residuos, de investigación o de restauración ambiental. En este aspecto se tira mucho del voluntariado porque da visibilidad y participación, y esto es muy importante.

¿Y tiene su éxito?

Tal vez. Cabría decir que desde su origen viene unida a éxitos notables, como el haber conseguido que la Marisma de Doñana no quedara sepultada por las plantaciones de eucalipto y otras amenazas que ya comenzaron a ser defendidas por Félix Rodríguez de la Fuente y otros, que lideraron esta iniciativa en los años 70.

¿Pero eso no es muy anterior a la Ley del 2007?

La custodia es el sentido común para conservar la Naturaleza y existe mucho antes de que se recogiese en la Ley. Pero con ella damos un gran salto por un marco normativo que la acoge y la seguridad jurídica que otorga, pero hay un trabajo previo, como el del Félix.

¿Qué se ha hecho en Gran Canaria?

En Gran Canaria, por ejemplo, nos encontramos con lo hecho en las Tirajanas con asociación cultural y ecologista Imidauen, que ha cristalizado en un acuerdo de custodia con varias heredades de agua, después de 30 años trabajando con ellos. Es decir, la labor se venía haciendo, hasta que se enteran que la custodia existe y se le aplica un formato jurídico, lo que demuestra que es una herramienta muy válida. También en la isla se ha colaborado con las asociaciones de cazadores, por citarle otros casos, que realizan acciones de conservación que van mucho más allá de la exigencia legal que tienen, logrando acuerdos con propietarios de terrenos para favorecer la biodiversidad más allá de su afán cazador. O en Las Canteras, donde el Ayuntamiento con pescadores y empresas turísticas tratan de implantar ecoáreas.

¿ Y en otras islas?

Pues en Fuerteventura, un ejemplo muy característico, el de la Sociedad Española de Ornitología, que tienen establecidos varias custodias para la conservación del guirre, y que tienen que ver con la protección de sus lugares de cría, el uso de ganado para garantizarles el abastecimiento del alimento, contra el uso de venenos o para evitar los choques contra cables.

¿Cree usted que con Custodia del Territorio cambiará un poquito el mundo?

Bueno, es una herramienta modesta, que no pretende sustituir otras figuras como los Espacios Naturales Protegidos, sino complementarlas. Ahora bien, como es voluntario no trae consigo las controversias y polémicas que desgraciadamente se da en tanto casos que acompañan a las iniciativas de conservación de la Naturaleza. Crea una dinámica fluida a la que se va acercando gente que tiene esta manera de trabajar, juntándose cazadores, pescadores, ganaderos, conservacionistas...

¿Y en ese afán de conservación observa usted empuje en Canarias?

Se hacen cosas bastante interesantes. Estuve el pasado mes de enero en Lanzarote, en Arrecife, invitado por su Ayuntamiento, y allí estuvimos colaborando para realizar una custodia en la marina y el jable. Lo atractivo es que acudieron varias organizaciones que, junto al genuino interés del Consistorio, comenzaron a valorar la posibilidad de este tipo de acuerdos que, además, son transversales. Cuando se establecen sobre un dominio público, marino en este caso, entra en juego el Ministerio, pero también afecta a la gestión municipal, porque se encuentra en plena ciudad, y todo ello tienen una incidencia considerable. Hay que tener en cuenta que el territorio es una constelación en la el actor prinicipal no es solo el propietario, sino en la que participan otros como universidades, empresas privadas que contribuyen con financiación o con servicios, y esto hace que las acciones se enriquezcan en participación y en capacidades.

¿Cuántas entidades participan con ustedes?

No le se decir un número exacto, pero son al menos 200 en toda España, como poco.

Compartir el artículo

stats