El presunto autor de la muerte de su compañera sentimental en Gáldar se entregó ayer en la Comisaría de Arrecife de Lanzarote. Mientras, la Guardia Civil paralizó ayer la búsqueda de su cuerpo en los alrededores de su pequeña vivienda en la que convivían entre fincas de plataneras activas y en desuso en el barrio de Rojas, entre la entrada de la antigua carretera general al casco y la autovía GC-2, a la espera de que los análisis permitan aclarar si realmente los huesos hallados, que tenían restos de haber sido quemados, son de origen humano.

Tiene casi 44 años, nació en Sevilla y está fichado por la policía. Manuel R. C. G. había volado el lunes a Lanzarote, donde ya había sido localizado por los investigadores. Pero en la mañana de ayer se entregó en la Comisaría, al tener conocimiento de que todas las miradas estaban puestas sobre él.

Los agentes esperan ahora la información que les pueda aportar el supuesto autor de los hechos, que fue trasladado a Gran Canaria, para aclarar lo sucedido sobre el terreno, ya que todo sigue siendo muy confuso. Manuel R. tiene antencedentes policiales por hechos delictivos de poca relevancia.

De momento, la Guardia Civil paralizó ayer el rastreo de nuevos restos humanos en la terraza de tierra exterior de la vivienda, que se había iniciado en la tarde del martes.

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Los investigadores están a la espera de que los análisis puedan determinar si los huecos aparecidos hasta el momento corresponden a humanos o no lo son.

Los agentes removieron bastante tierra sin usar maquinaria, aunque solo se habían hallado unos pocos restos, sin que ninguno clarificara que sean humanos por sus dimensiones.

Los agentes han continuado, en cualquier caso, custodiando la zona. Durante la tarde la Policía Judicial de la Guardia Civil trató también de recabar información sobre estas personas en los alrededores de esta zona, en busca de nuevas pistas. Eso sí, en este lugar existen unas pocas viviendas tradicionales, además de otras infraviviendas con muy pocos vecinos habituales.

La búsqueda se ha centrado en una terraza exterior de tierra, que daba paso la vivienda de la pareja, y que se encontraba bien acondicionada y en parte oculta entre esta zona agrícola, según algunas personas. En la zona de búsqueda se amontonaban, en cualquier caso, numerosas garrafas de agua, y además se apreciaba ayer numeroso laterío.

Los investigadores tienen previsto continuar durante la jornada de hoy jueves los trabajos de campo, una vez se confirme el origen de los huesos y el supuesto autor aporte alguna pista que permita cerrar el caso.

Fuentes cercanas a la investigación aseguraron que un conocido de la pareja se había puesto en contacto con el novio después de llevar varios días sin tener noticias de María de los Ángeles. Este le reconoció que la había matado y enterrado junto a la chabola, y que se iba a entregar a la policía.

Esta misma persona decidió llamar el martes al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112, que movilizó a la Policía Local. Los funcionarios municipales acudieron al lugar y comprobaron que había indicios que apuntaban a que se había producido un asesinato, por lo que pusieron los hechos en conocimiento de la Guardia Civil de Guía.

Y por la tarde del martes se inició la búsqueda en unas tierras que parecían haber sido removidas hacía poco tiempo, hasta que la llegada de la noche les obligó a suspenderlos, hasta ayer. Y de momento existen unos huesos, pero está por aclarar si son humanos.

La investigación se encuentra bajo secreto de sumario.