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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Bigote Arrocet o Jesús Mariñas, algunos de los famosos que visitaron Gran Canaria gracias a Alejandro Morales

El 'Príncipe de la Noche' es recordado en el sector turístico con gran cariño por todo lo que hizo por impulsar el conocimiento de las islas en Madrid | "Siempre que lo veías, tenía algo bonito que contar", destacan de él

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Muere Alejandro Morales, el 'Príncipe de la Noche' Santi Blanco

Alejandro Morales, ‘El Príncipe de la Noche’, creó una relación de confianza con el sector hotelero y extrahotelero de las Islas, al convertir a la prensa rosa en un atractivo turístico más para Canarias.

El sector turístico de Canarias lamenta especialmente el fallecimiento, el domingo, de Alejandro Morales, conocido popularmente como El Príncipe de la Noche, gracias a sus eventos y a cómo se movía como pez en el agua en los ambientes nocturnos de Madrid. Su nombre quedó muy vinculado al de la promoción del Archipiélago, adonde solía traer nombres relevantes de la alta sociedad de la capital española. Fue el impulsor de la prensa rosa como atractivo turístico, y por ello solo hablan maravillas de su persona y de lo buen anfitrión que era en sus celebraciones, que llenaron páginas de revistas de crónica social durante dos décadas.

A Canarias trajo a numerosas personalidades, que conocieron los secretos del Archipiélago gracias a la guía del príncipe, a quien le encantaba este tipo de encuentros. Se encargaba de llevar a sus fiestas a personas relevantes de la farándula madrileña y, una vez bien dispuestos, atraía a la prensa de crónica social para que hicieran sus artículos, entrevistas o reportajes. Siempre con la máxima de las confianzas y el mejor de los tratos. Y es que, como dijo ayer de él la periodista Marisol Ayala, «era un fuera de serie para traer a la gente, para tratarles de la mejor manera». 

Uno de los empresarios turísticos que más estima le tenía es Ramón Suárez, que durante algún tiempo fue director del Hotel Gloria Palace. «Siempre hemos mantenido la amistad, a pesar de la distancia, y hemos compartido momentos juntos en Maspalomas», recordó el ahora concejal de San Bartolomé de Tirajana, quien le definió como alguien «muy leal y fiel con las amistades que tenía». Pero, además de por su carácter divertido, afable y generoso, también se le quiso mucho en las zonas turísticas de las islas por lo que construyó en ellas con arduo trabajo. 

«Fue un hombre que aportó bastante a Gran Canaria con sus relaciones en el exterior, hizo bastante promoción turística de la Isla, porque tenía muy buenas relaciones en Madrid. Estando yo de director en el Gloria Palace, él llevó a mucha gente del famoseo al hotel, colaboró mucho conmigo allí», relató Suárez. El empresario detalló que era bastante habitual ver a Alejandro Morales en las ferias internacionales de turismo, colaborando con el resto del sector en la búsqueda de potencial clientela entre la jet set. Y es que no dudó en afirmar que ha dejado «una gran huella» en la isla, de la que siempre estuvo pendiente pese a vivir en la Península. 

En ese arduo trabajo de promoción, Morales fue capaz de acercar hasta la isla a personalidades como el humorista y actor Bigote Arrocet, numerosas misses o periodistas como Jesús Mariñas, Rosa Villacastín o Paloma Barrientos, gran amiga suya. «Estuvo muy bien relacionado y posicionado, y al llegar aquí, trabajó para todos los actos y eventos de la sociedad canaria», contó sobre él la también relaciones públicas Rosa Curbelo

Curbelo rememoró que siempre que se encontraba con él, «tenía algo bueno que contar y que decir, que es algo que se agradece». Para la relaciones públicas, Morales era ese tipo de persona «que está bien tener cerca en cualquier momento de tu vida». «Tuvo una aportación como periodista social que siempre fue positiva, y de reconocer, porque contaba noticias que eran agradables de leer entre tantas cosas malas», abundó.

Marisol Ayala apuntó que Morales «era un espíritu libre, organizaba unos fiestones memorables». Gran amiga suya, estuvo en muchas de sus celebraciones como periodista: «Nos trataba como si fuéramos estrellas, nos mandaba coches a buscarnos». Muchas veces, les llevó al Hotel Faro, en Meloneras, o también al Gloria Palace, pero también organizó viajes a Lanzarote, donde era muy querido. De hecho, en el restaurante Brisa Marina de Playa Blanca siempre tuvo una mesa preparada en la que le invitaban a comer. 

Faceta activista

Además de como promotor de la actividad turística en la isla, Morales también tuvo una faceta activista, según explicó Ramón Suárez. Le acompañó, en el año 2017, en una concentración en el parque San Telmo de la capital grancanaria en defensa de La Aldea y en contra de la carretera hacia el pueblo. «De hecho, tengo una foto con él ahí, que estuve buscando en mi móvil al enterarme de su fallecimiento», aseveró el empresario turístico. Y es que, según él, «siempre estaba atento a todo lo que acontecía» en su isla natal, estuviera o no en ella.

Tanto Rosa Curbelo como Marisol Ayala destacaron que siempre actuó con educación y respeto, y que era una persona «buena y generosa» en todas las facetas de su vida. «De tan generoso que era, pensaba más en los demás que en su propio bienestar», recalcó la veterana periodista. Por su parte, la relaciones públicas puntualizó que mantuvo con Morales «una muy buena relación», y que siempre le tuvo «en una gran estima porque tenía una forma de ser maravillosa».

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