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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Feria de La Aldea: ¡Aquí hay tomate!

La última zafra ha permitido exportar 18 millones de kilos a los mercados de la Península y la UE

Uno de los puestos de la IV Feria del Tomate de La Aldea LP/DLP

La última zafra del tomate en La Aldea permitió exportar 18.000 toneladas a Europa, pero aún quedaron unos miles de kilos para repartir ayer entre los visitantes a la IV Feria de esta fruta.

Los aldeanos ya se habían acostumbrado a celebrar en el mes de mayo su Feria del Tomate y, por eso, este sábado celebraron la cuarta edición por partida doble: por recuperar este encuentro tras dos años de suspensión a causa de la pandemia y por los buenos resultados de la cosecha de este año. Las últimas toneladas para la exportación salieron el pasado lunes de los almacenes y ahora se inicia la preparación de las tierras y las semillas para la próxima zafra, que se planta en el mes de septiembre. 

Tras dos años sin Feria, las calles y plazas de La Aldea se llenaron de vecinos y visitantes para disfrutar de elaboraciones culinarias con el tomate como ingrediente principal, talleres gastronómicos para niños y mayores, artesanía y música.

El alcalde de La Aldea, Tomás Pérez, confesó ser el primer sorprendido por la afluencia de visitantes al municipio durante toda la jornada. Además de los atractivos de la feria, que incluyó a mediodía la actuación del grupo folklórico Los Gofiones, por la tarde se celebró una prueba automovilística en la zona del barranco, con récord de equipos participantes, un total de 49, tres de ellos del pueblo.        

«Se han cumplido las expectativas de esta cuarta edición, que confirman que La Aldea es un referente en toda Canarias del tomate de exportación y para consumo interior, por lo que hay que seguir apostando por este sector agrícola», declaró Pérez, quien resaltó que esta feria, al atraer visitantes de otros lugares de la isla, también genera economía a los establecimientos turísticos del municipio.  Por eso, aparte del programa de actividades relacionadas con el tomate, también permanecieron abiertos los museos municipales y los mercadillos agrícolas y artesanales.    

La zafra

El alcalde, que también ha asumido la Concejalía de Agricultura, explicó que la zafra de este año se ha cerrado con mejores cifras que la anterior, que se vio afectada por el hongo mildiu y obligó a tirar miles de kilos de tomates por las manchas negras en la piel. La campaña de exportación a los mercados europeos y peninsulares concluyó el pasado lunes y en total se vendieron 18 millones de kilos. 

Y aunque los precios han subido en los países receptores, también lo han hecho los costes de producción y los transportes, por lo que «se debe seguir apoyando al sector tomatero» desde las administraciones públicas, comentó Pérez. 

Isabel Suárez, concejala de Turismo, Comercio, Desarrollo Local y Sector Primario, expresó la satisfacción de los organizadores por volver a celebrar este encuentro tras la pandemia y resaltó que los trabajadores del tomate, mientras la población permanecía confinada, siguieron acudiendo a las tierras para salvar las cosechas y alimentar a la población en esos meses fatídicos de la Covid-19. 

Los asistentes a la Feria, detalló la concejala, no solo degustaron las elaboraciones a base de tomates que prepararon los cocineros de dos restaurantes de La Aldea, sino que se pudieron llevar a casa una pequeña bolsa de productos aportados por la Cooperativa Coagrisan.    

La Feria tuvo un preámbulo la tarde del viernes con una exposición de fotos en el centro cultural El Almacén, en el Muelle de la Aldea, que fue el primer lugar de empaquetado y exportación hacia la isla de Tenerife. En ese acto se presentó la edición en lengua inglesa del libro Tomate y cooperativismo en La Aldea (1898-2021) por parte de su autor Francisco Suárez Moreno, y del traductor, Jorge Pérez Artiles

En la mañana de ayer, el concierto de Los Gofiones concentró el mayor número de público en la Alameda y en las calles adyacentes, pero también estuvieron muy concurridos los talleres infantiles, donde los menores mostraron sus habilidades culinarias. 

Aparte de las degustaciones con el tomate como ingrediente principal, se explicaron los métodos de plantación de semillas y se desarrollaron talleres de manualidades con la temática de la feria. «La gente de La Aldea tenía ganas de volver a esta feria tras los dos años de suspensión y la respuesta ha sido fabulosa», apuntó Isabel Suárez.   

Esta feria estuvo subvencionada por la Consejería de Presidencia del Cabildo de Gran Canaria, enmarcada en actividades en las que se pone en valor la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria y el Patrimonio Mundial de la Unesco, recordó la concejala.

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