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El Cabildo liquida la bodega que Dimas Martín puso en marcha en Teguise

La corporación insular sacará a subasta la venta de los tanques de vino del Complejo Agroindustrial

Parte de los tanques de vino de la bodega del Complejo Agroindustrial.

Parte de los tanques de vino de la bodega del Complejo Agroindustrial. LP/DLP

La bodega del Complejo Agroindustrial de Teguise que Dimas Martín puso en marcha hace 25 años cuando era alcalde de este municipio lanzaroteño tiene ya los días contados. El Cabildo de Lanzarote, que es dueño de la maquinaria de la bodega desde 1998 tras comprársela al Ayuntamiento, tiene previsto sacar a subasta los tanques de vino que tienen una capacidad para almacenar unos 700.000 litros.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Promoción Económica del Cabildo de Lanzarote, Francisco Fabelo destaca que con esta medida se deja claro el compromiso de no inmiscuirse en el sector de la transformación y comercialización del vino. A partir de ahora, el Cabildo tiene que dar de baja los tanques de acero del inventario de bienes de la corporación y posteriormente realizar una tasación para fijar un precio de salida en la subasta pública.

Según el Cabildo los tanques de acero, a pesar que tienen más de dos décadas de antigüedad, están en un estado óptimo a diferencia del resto de la maquinaria de la bodega. Fabelo insiste en la voluntad del Cabildo de desprenderse de esta bodega dado que en estos momentos no tiene sentido que la corporación entre en el mercado del vino ante la pujanza de las bodegas privadas de la isla.

Dimas Martín inauguraba en agosto de 1990, cuando era alcalde de Teguise, la bodega del Complejo con la intención de embotellar su propio vino bajo la denominación de Marqués de Herrera. Era otro de sus grandes proyectos como la quesería y fábrica de batatas fritas. Instalaciones que, sin embargo, fueron un auténtico fracaso.

Desde que el Cabildo la comprara por unos 350.000 euros, la bodega se ha aprovechado para almacenar el vino de los excedentes de las cosechas de bodegas privadas. Una de las últimas propuestas del Cabildo, que tampoco vio la luz, fue la de crear en la bodega proyectos relacionados con la vinoterapia o el vino sin alcohol. Además, de servir para embotellar vino para viticultores locales. Incluso se barajó en su día hacer vinagre balsámico de malvasía con los más de 100.000 litros almacenados que se echaron a perder.

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