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Astican solicita ampliar su espacio para la reparación de grandes tuberías

La compañía quiere explotar 2.291 metros junto a sus instalaciones en el Reina Sofía

Astican quiere ampliar su espacio en el muelle Reina Sofía del Puerto para construir unos talleres destinados a la reparación y el mantenimiento de las grandes tubería que utilizan las embarcaciones del sector offshore para la extracción de petróleo en alta mar, denominadas en el argot técnico como riser, a pesar de la crisis en la que está sumergida el sector. Ante la previsión de que la demanda de trabajos se incremente en el futuro con el alza del precio del crudo, la compañía tramita una solicitud para ocupar 2.291 metros cuadrados en una superficie que hasta ahora ocupaba Cementos Especiales de las Islas y que se encuentra junto a las instalaciones de Gramelcan. Este suelo está próximo a los 20.728 metros cuadrados que Astican ya explota en la antigua Granintra.

En el expediente presentado ante el ente público, la compañía explica que el recinto portuario apenas tiene empresas especializadas en el sector para cubrir la demanda de estos servicios. Esta situación obliga a los armadores a desplazar estas piezas a diversos lugares del mundo para su mantenimiento, lo que incrementa los costes de los trabajos. Por ello, la intención es utilizar el espacio para la creación de una nave que dote al Puerto de infraestructura para atender estos trabajos.

En la superficie se proyecta construir un edificio de 834,29 metros cuadrados, con una altura máxima de 11,3 metros de altura, por 35 de largo y 24 de ancho para así dar cabidas a estas piezas con forma esférica, que tienen unas dimensiones de 30 metros de longitud y un diámetro de entre 1,5 y 2 metros. Asimismo, contará con una grúa puente con capacidad para izar 40 toneladas de peso. La empresa invertirá 651.638 euros en las obras, cuyo plazo estimado de ejecución es de ocho meses.

Astican destaca que la locali-zación de este espacio es idóneo para complementar la nueva planta que construye en Granintra, que se espera que esté operativa a partir del próximo mes de agosto. Ambas instalaciones estarían divididas por el vial que conecta la carretera que recorre todo el dique Reina Sofía con el cantil del muelle. La proximidad, señala en la solicitud de concesión, permite que esta nave pueda trabajar de forma combinada con los talleres de Granintra o, si es necesario, lo puede hacer de manera independiente.

Fuentes consultadas precisaron que la superficie que solicita Astican pertenece actualmente a Cementos Especiales de las Islas, cuya concesión finalizará en los próximos meses. Esta parcela fue dividida de la que explota actualmente Gramelcan, que el próximo mes de septiembre abandonará los más de 20.000 metros cuadrados que ocupa en el Reina Sofía para que la Autoridad Portuaria los destine a las reparaciones navales.

Y es que la parcela de Gramelcan es una de los más codiciadas entre las diferentes empresas portuarias que ofrecen servicios al sector offshore. La propia Gramelcan trató en octubre pasado modificar su objeto concesional para destinarla a la reparación de plataformas petrolíferas. Sin embargo, el órgano de control denegó la solicitud al entender que sólo quedaban 11 meses para que caducara la concesión. El presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Ibarra, explicó que con tan poco espacio de tiempo "no es relevante para nosotros cambiar el uso de una parcela". Y anunció dos meses después que la adjudicación de este espacio se realizaría mediante concurso público, por lo que el consejo de administración ordenó a los servicios técnicos y jurídicos del Puerto que en seis meses elaboraran el pliego de bases y condiciones.

La intención de la Autoridad Portuaria es cerrar en dos años este espacio en el que actualmente están construyendo sus respectivos talleres tanto Astican como Hidramar. Asimismo, el organismo público invertirá siete millones de euros para levantar tres muelles duque de alba que permitan el atraque de dos plataformas entre Logiscrap y el quiebro del muelle Reina Sofía.

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