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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista
Juan José Benítez de Lugo Presidente del Gabinete Literario

Benítez de Lugo: "La intervención del Ayuntamiento en el Guiniguada es muy blanda”

“El principal problema de Vegueta es que se ha convertido en un barrio fantasma, no hay gente en las calles”, insiste el presidente del Gabinete Literario

Juan José Benítez de Lugo en la sede del Gabinete Literario, en una imagen de marzo de 2019 Tony Hernández

Juan José Benítez de Lugo y Massieu lleva más de 20 años al frente del Gabinete Literario, una institución que tiene casi dos siglos de vida y que siempre ha sido un motor de desarrollo para la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y la Isla en general. Y lo quiere seguir siéndolo al impulsar un corredor verde en el Guiniguada, entre Vegueta y Triana, que asegura convertirá a la urbe en un “referente” medioambiental en los parámetros de la UE.

Ha sido este un año complicado para todos por la pandemia, ¿cómo lo ha llevado el Gabinete Literario?

Para el Gabinete Literario esto ha sido un tiro en la línea de flotación, porque, fundamentalmente, es un foro donde la palabra, el encuentro de personas ya sea para presentación de libros, charlas, cualquier cosa, es lo primordial. No se ha podido reunir a gente, y eso desde el punto de vista cultural, ha sido absolutamente nefasto. Se ha frenado todo en seco, hemos hecho cosas online, pero no es lo mismo porque la interacción que existe entre las personas la pandemia se la ha llevado por delante, y llevamos así más de un año. Pero esperamos que esto acabe pronto y retomar el tema donde lo dejamos. 

¿Qué medidas se han implementado para tratar de recuperar la normalidad?

Nos hemos adaptado, desde el punto de vista digital, a todos los métodos existentes, pero lo que es el edificio, la institución, los salones, los encuentros entre las personas se ha quebrado. Tenerlo cerrado no significa que no tengamos que mantenerlo igual, encima son costes añadidos. Hay instituciones de la sociedad civil que se van a quedar por el camino, sobre todo las culturales, pero el esfuerzo que estamos haciendo es ímprobo para que no decaiga la actividad, y la gente ya vuelve a pedir información de lo que vamos a hacer. El Gabinete es un sitio de encuentro, y siempre lo ha sido en todos sus años de historia. Siempre se ha caracterizado por ser vanguardista e innovador, por adelantarse a sus tiempos, pese a sus largos años de historia. 

A principios de este mes, dieron a conocer el modelo que impulsan junto a otras entidades sociales para convertir el Guiniguada en un gran pulmón verde para la ciudad.

El Gabinete fue el promotor de la idea, junto con otras entidades. He querido transmitir la ilusión para hacer partícipe a la sociedad civil de esa conversión del Guiniguada en un corredor verde. Es un elemento clave para convertir a Las Palmas de Gran Canaria en una ciudad acorde a los requisitos ambientales de la UE. Lanzamos un reto porque esto había languidecido un poco y pido a las instituciones que aúnen esfuerzos porque hay fondos europeos para Canarias y se debe optar a todos ellos. Es importante que la sociedad civil y la administración vayamos de la mano para poder retomar de nuevo el proyecto.

¿Qué le parece el plan que presentó el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, respecto al Guiniguada?

El proyecto ideal, francamente, es el del arquitecto catalán Tusquet, que el propio Ayuntamiento hizo un concurso de ideas y ese fue el ganador. Es un proyecto precioso, pero entiendo que es también costoso. Entre ese proyecto y el que el Consistorio quiere hacer, hay un término medio: su intervención es muy blanda. Una de las cosas en las que más insisto es en el muro que existe entre Vegueta y Triana, recuperar esa zona degradada, esa autovía obsoleta. Con lo del proyecto para la construcción del cuarto carril en la Avenida Marítima, y que por allí transcurrirá la MetroGuagua, son más razones para hacerlo. Allí fue donde se fundó la ciudad, y ese corredor verde es fundamental porque mejorará los enclaves de los riscos históricos: San Nicolás, San Roque y San Juan se verían potenciados. Además, es una revalorización del patrimonio histórico artístico, no el cementerio de coches que es en la actualidad.

Decía Javier Doreste que iba a pedir una reunión con los firmantes del proyecto que su institución lidera, ¿ya la ha habido?

Conmigo no, pero yo encantado de reunirme con quien haga falta porque este es un proyecto muy beneficioso para la ciudad. También es verdad que la Covid ha frenado esta idea, como ha frenado todo. 

¿La Covid ha abierto también una oportunidad para emprender mejoras en la ciudad?

Ahora conviene acelerar la mejora de la ciudad. Es muy importante, sobre todo ir de la mano la sociedad civil y la administración, como ocurre en todos los países desarrollados. Y en Gran Canaria no podemos aspirar a menos. 

¿Qué significa el Gabinete Literario para Vegueta y viceversa, qué significa Vegueta para el Gabinete Literario?

Todas las iniciativas importantes en el siglo XIX y XX, y lo seguirá siendo este siglo, han salido del Gabinete Literario, desde el colegio de San Agustín hasta la Circunvalación, pasando por la Universidad. Lo más reciente en importancia fue la creación, en sus propios salones, de lo que fue la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. El Club Náutico, la Filarmónica se fundaron en estas instalaciones. Por lo que hemos luchado siempre ha sido por el progreso intelectual, moral y social de Gran Canaria, y quienes lo conocen saben la importancia que tiene en la ciudad. 

Imagino que seguirán muy de cerca todo lo relacionado con el barrio histórico, ¿qué piensa de las quejas ciudadanas por el ruido?

Hay que activar otra vez la vida del barrio de Vegueta, y esos ruidos son realmente en dos calles del barrio, en los aledaños del Mercado de Vegueta, que son los que se convierten en centro de ocio de los jóvenes, sobre todo las noches del jueves. Ocurre en todas las ciudades y por supuesto debe estar regulado, pero no es algo que me inquiete y es un problema que tiene fácil solución por parte de las instituciones, en este caso del Ayuntamiento.

¿Es este uno de los principales problemas que tiene el casco histórico ahora mismo? 

Yo creo que no, porque lo que Vegueta tiene como problema es precisamente que se está convirtiendo en un barrio fantasma. Yo suelo pasear por ahí de noche y no veo a nadie por las calles. Se ha convertido en un barrio deshabitado, hay muchas oficinas y despachos, pero no hay ayudas para mantener el patrimonio del conjunto histórico-arquitectónico, y eso hace que la gente no lo vea como un lugar atractivo para vivir. Ese sí es uno de los principales problemas que tiene. 

¿Se celebran en Vegueta demasiados eventos multitudinarios durante el año?

Nunca son muchos los eventos. Cualquier acto que sea para revitalizar el barrio es fundamental, y en ese sentido, nunca serán muchos. Vegueta ha perdido músculo, y es importante que seamos conscientes y que la Administración ayude, al igual que ocurre con Triana. Es verdad que este siempre tiene más movimiento porque es el núcleo comercial por antonomasia, y hay muchos establecimientos de restauración, que también han sido perjudicados por la pandemia de una forma bestial, pero siempre ha sido el punto de encuentro, sigue teniendo ese encanto, no por tener grandes centros comerciales, pero sí ese pequeño comercio que resulta muy atractivo. 

Aunque ya Triana está perdiendo el pequeño comercio...

Yo soy antiglobalización, y en esto tiene una gran parte de culpa. Soy aficionado a viajar, y se encuentra uno a todas las grandes marcas internacionales en todas las ciudades, es una pena ver cómo se van perdiendo antiguos comercios, que yo he visto desde pequeño. Hace pocos días que vimos una joyería histórica cerrar. Es una pena, sin lugar a dudas. 

En cambio, cada vez son más las terrazas que se ven, tanto en Vegueta como en Triana.

Esto es un fenómeno curioso porque Las Palmas de Gran Canaria nunca fue una ciudad en la que hubiera muchas terrazas, porque uno de sus grandes errores era que estaba de espaldas al mar, nunca estuvo abierta a él. Pero hoy en día están abriéndose cada día más terrazas y la gente las está disfrutando, sobre todo por la pandemia, que ha provocado que hayan cobrado gran importancia para nuestro día a día. 

En el caso de Vegueta, ¿cree que son demasiadas para la fisionomía que tienen las calles del casco histórico?

 Las terrazas en Vegueta, si se analiza detalladamente, se limitan a dos o tres calles en realidad. En el resto no hay terrazas porque son calles estrechas y no lo permiten. Pero allí donde se han peatonalizado las vías sí se han abierto, y eso es bueno. Todo lo que sea mirar hacia adelante es bueno, y más en estos momentos tan complicados para todos.

¿Qué retos tiene por delante el Gabinete Literario?

Un tema que nos preocupa mucho, y estamos volcados en ello, es el medioambiente, las energías renovables, la inteligencia artificial, la robótica... Va a cambiar el panorama, no insular, sino a nivel global, y nosotros no debemos ser menos. Tenemos que ser una parte importante de todo este avance tecnológico y científico que se está produciendo en todo el mundo. El Gabinete Literario lo que pretenderá siempre es contribuir al progreso de la ciudad y de la Isla. Todo lo que podamos hacer es poco, por mucho que suene idealista, pero eso es lo importante para la conciudadanía y la ciudad, que sigamos siendo un sitio puntero a nivel insular y de todo el Archipiélago. O uno se engancha al tren de las nuevas tecnologías o se convierte en estatua de sal, hay que ser el motor, y eso es lo que quiere seguir siendo el Gabinete.

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