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Sensores para medir la calidad de la arena, las corrientes y el aforo de las playas

La iniciativa de inteligencia artificial en los arenales se probará desde septiembre en Las Canteras y busca facilitar el trabajo de socorristas y dotar de información a usuarios

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Playas de la capital grancanaria el domingo, 25 de julio Juan Carlos Castro

Las Palmas de Gran Canaria busca convertirse en los próximos años en un destino turístico inteligente, y lo hará, entre otras cosas, impulsando un proyecto pionero en el Archipiélago que busca automatizar algunas gestiones de las playas de la capital e introducir herramientas digitales que faciliten el trabajo a socorristas, técnicos municipales o investigadores, y que también ofrezcan información actualizada a los usuarios para conocer, entre otras cosas, el estado de la arena, las corrientes marinas o el aforo en los arenales. En una primera fase, se instalarán una serie de sensores en la playa de Las Canteras, que esperan estar en funcionamiento en septiembre, para ya ampliar las prestaciones y llevarlas a Las Alcaravaneras y La Laja.

Desde la Concejalía de Ciudad de Mar de Las Palmas de Gran Canaria aseguran que la estrategia Smart Beach, como se le ha denominado, "pretende ser bastante ambiciosa, y que ayude de cara al futuro a ofrecer datos en lo que se refiere a los cambios de las mareas y de la propia arena de la playa para estudiar un poco las variaciones que se producen de cara al cambio climático". De esta forma, en una segunda fase se profundizará más en los datos que se quieren sacar de estas herramientas y se abrirán al público en general para que puedan manejarlos y usarlos para sacar conclusiones, incluso desde los investigadores de la ULPGC que analizan los arenales capitalinos.

La iniciativa busca facilitar el trabajo de socorristas y dotar de más información a los usuarios

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Estas nuevas herramientas no tienen que ver con las medidas que se han implantado en los últimos meses para hacer frente a la Covid-19, que son temporales y más básicas. En la actualidad, no existe ningún dispositivo o aplicación de conteo de la playa, normalmente lo monitoriza la Policía Local y el personal de Socorrismo, que son los que están más presentes en el litoral. Es lo que se conoce como el semáforo, que con una simple paleta de colores distingue el grado de masificación en ese mismo instante en Las Canteras, dividiéndola en distintas zonas que van siendo actualizadas por los propios socorristas.

El cambio que pretende producirse a partir de septiembre, una vez se testen los dispositivos que se han dispuesto a lo largo de Las Canteras, es total en cuanto a la información de la que se dispondrá. Ciudad de Mar ha instalado sensores en el paseo -que no en la arena por el momento- para realizar un conteo de las personas que transiten por el mismo en cada momento. Asimismo, los ha colocado en las papeleras para medir el grado de llenado que tienen y ayudar al Servicio de Limpieza a hacer su trabajo; y en las duchas y lavapiés para controlar el flujo del agua y detectar posibles averías o usos indebidos. Además, va a haber una suerte de estación meteorológica que medirá el viento, la temperatura ambiente e incluso el ruido que pudiera haber. Todos estos datos llegarán a un cuadro de mando central en las dependencias municipales desde el que se controlará todo.

Ya para el próximo año, en principio, arrancaría la segunda fase del proyecto Smart Beach, para el que se cuenta con una inversión de 400.000 euros para su redacción procedentes de los fondos DataLab, procedentes de Europa para cooperar con la Macaronesia, y que está liderado por el Cabildo de Gran Canaria con la colaboración de Ciudad de Mar, la Concejalía de Innovación Tecnológica y Sagulpa. En este segundo paso, se llevarán unas herramientas digitales más inteligentes y completas al resto de playas principales de la ciudad: Las Alcaravaneras y La Laja, así como Las Canteras. "Nos va a ayudar a conocer la gente que usa la playa y cómo cambian las corrientes", afirman fuentes municipales, a través de instrumentos que harán un seguimiento del estado de la arena y del flujo marino, así como una medición del número de personas que se encuentran en zonas más próximas al mar.

La segunda fase del proyecto amplía la digitalización al resto del litoral capitalino e incluye nuevas apps

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Para elaborar este pliego, el Ayuntamiento capitalino ha contado con la colaboración de cinco grandes empresas del sector de la inteligencia artificial para saber cómo funcionan este tipo de proyectos en otras partes de la Península donde ya se han implementado y el margen de error que tienen en esos sitios. Por ello, aseguran desde Ciudad de Mar, la ciudad contará "con lo más novedoso del sector", y algunas de ellas ya se han interesado por las intenciones municipales para presentar sus propuestas.

La estrategia Smart Beach del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se encuentra dentro del plan LPA Inteligencia Azul, presentado hace unas semanas por el concejal de Innovación Tecnológica, Mario Regidor, que va mucho más allá y pretende convertir la capital en un destino turístico inteligente. Comprende 11 proyectos de transformación tecnológica de la ciudad en servicios públicos como el transporte, la gestión de residuos y la red de saneamiento. Las pruebas piloto, como la de instalar sensores en Las Canteras, ya se han puesto en marcha y son la gestión inteligente de las plazas de aparcamiento de las zonas azules y la optimización de rutas y sensorización de la flota municipal.

Los otros ocho proyectos que figuran en el programa LPA Inteligencia Azul persiguen mejorar la gestión de residuos y de los parques y jardines, el pago inteligente del transporte público, la regulación de los semáforos y la red de saneamiento, entre otros fines.

El éxito balear

El proyecto Safe Spaces, elaborado por las empresas Esri, especializada en Sistemas de Información Geográfica (GIS), y Nesus Geographics, experta en geolocalización y mapas inteligentes, se ha implantado en las playas baleares, Palma de Mallorca como ejemplo, con cierto éxito. Dicha solución incluye apps para turistas y residentes, una web personalizada de consulta pública y cuadros de mando para gestores, socorristas y trabajadores, ofreciendo información en tiempo real sobre la ocupación, medidas de seguridad y estado de las banderas de las playas.

Los objetivos de esta iniciativa son mejorar la seguridad de los turistas a quienes se les acompaña e informa en todo momento para que puedan disfrutar de las playas de forma segura; evitar grandes aglomeraciones de personas compartiendo los datos de los que se disponen; y controlar los aforos al digitalizar la gestión de las playas. Y lo hacen sin necesidad de invertir en hardware externo como cámaras o sensores, ya que usan la geolocalización para obtener el contenido necesario para desempeñar sus fines.

Las claves de ‘Smart Beach’

Sensores de prueba

Primera fase

En una primera fase, se instalarán sensores en el paseo de Las Canteras para probar la eficacia del programa en el principal arenal capitalino. Estos medirán el aforo en la parte peatonal, el volumen de llenado de los recipientes y papeleras, el flujo de agua en duchas y lavapiés, y algunos parámetros atmosféricos como el viento, la temperatura o el ruido. 

Expansión a otras playas

Segunda fase

No será hasta la segunda fase, una vez testados los primeros sensores, que no se ampliará el proyecto hacia los otros principales arenales de la capital, Las Alcaravaneras y La Laja. Este plan se encuentra en proceso de redacción tras una consulta previa con grandes empresas del sector tecnológico.

Nuevas herramientas

Segunda fase

En ese segundo periodo, además de ampliar la sensorización a otras playas de la ciudad, también se instalarán nuevas herramientas que medirán la calidad de la arena, el aforo en primera línea de costa y los cambios en las corrientes marinas.

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