Guanarteme se hace retrato

El colectivo Enfocarte organiza una exposición callejera en la que refleja a vecinos y comercios de un barrio en transformación

Exposición 'Guanarteme: retratos de un barrio'

C. G.

Vecinos y comerciantes de toda la vida del barrio de Guanarteme se darán cita en la esquina de Numancia con José Sánchez Peñate los próximos dos meses. La exposición ‘Guanarteme, retratos de un barrio’ recoge en una veintena de fotografías el sentimiento de un barrio en continua transformación urbana.

Cuando Rosario Morales llegó de niña a Guanarteme, el barrio era un grupito de casas terreras al pie de las plataneras y vaquerías de El Rincón. Era la década de los años 30, su familia acababa de llegar de Fuerteventura.

Casi un siglo después, este punto de Las Palmas de Gran Canaria ha dado un vuelco. Ella es una de las protagonistas de la exposición ‘Guanarteme, retratos de un barrio’; una muestra callejera en la que el colectivo Enfocarte ha querido reflejar a vecinos y comercios de toda la vida con el propósito de dejar huella ante el inminente proceso de transformación que está viviendo la zona.

«El barrio está cambiando tanto, con la creciente gentrificación y turistificación, que quisimos plasmar a su gente y que nos contaran sus vivencias», expone Raquel Zenker, profesora de la Universidad Popular (UP) e impulsora de la iniciativa como parte del colectivo Enfocarte. La exposición, que está dedicada a Berta Hidalgo,  creadora junto a Javier Viera de la Brújula guía del ocio, fue inaugurada este jueves en la esquina de la calle José Sánchez Peñate con Numancia; permanecerá en este mismo punto hasta finales del mes de enero.

A sus 96 años, Rosario es la persona de mayor edad que sale en la exposición, conformada por una veintena de retratos. Vecina de la calle Covadonga, recuerda cuando apenas había «cuatro o cinco casitas por calle y teníamos que cruzar el barranco para buscar leche en las vaquerías».

Rosario Morales.

Rosario Morales. / Andrés Cruz

Y es que cada una de las imágenes guarda una historia. Como la de Alexis Espinosa, en el mostrador de Autobazar Espinosa, una de las pocas tiendas de repuestos de coches que quedan en el barrio, un sector en otro tiempo pujante en la zona, «somos unos supervivientes». No en vano, llevan abiertos en el barrio casi 40 años.

Su tienda forma parte de esos pequeños negocios que siguen creando barrio y tejido social. El mismo papel que juegan la mercería de Carmen, el bazar de Luisita, que ahora lo lleva Mario, más conocido como el paciencia o el mítico Ca’ Ñoño. «Estamos bien representados, al final Guanarteme somos todos», afirma Beatriz Pestana, gerente de la asociación de empresarios El Pilar-Farray.

Alexis Espinosa.

Alexis Espinosa. / Andrés Cruz

Esta asociación trabaja «de la mano» con la asociación de vecinos del barrio, que preside Pepi González. «La iniciativa es maravillosa, han reflejado a la gente llana del barrio, incluso al barrendero que ya es casi como un vecino», apunta. De hecho, también forma parte de la muestra con un retrato en la plaza del Pilar.

Saro Acosta fue la encargada de inmortalizar al Ñoño chico, como llaman el hijo del fundador del mítico negocio de La Cícer. Reconoce que cuando salían en grupo a sacar imágenes prefería «ir por libre». Táctica que le permitió acabar en la casa de una familia que le abrió sus puertas y hasta su azotea, «hay que hablar antes de sacar la cámara, establecer un diálogo y evitar que estén tensos».

Otras realidades del barrio

Con esa misma tenacidad, Acosta quiso «dar visibilidad» a otras realidades del barrio. Retrató así a un sin techo, imagen colocada en la exposición junto a la de Stefano, joven italiano que ha fundado una pastelería en el barrio, «son las dos caras de lo que hay», detallan desde la organización. Sobre ambas piezas, alguien hace unos días escribió en la pared el grafiti «stop gentrificación».

'Stop gentrificación'.

'Stop gentrificación'. / Andrés Cruz

Profesora de calado en la UP, Blanca Rosa Sosa, vecina de Guanarteme, también está en la exposición, como no, con una pieza de calado, «tardaría un mes en hacerlo, más o menos». Artesana de toda la vida, «he representado a las Islas en la Península y en países como Alemania o Argentina».

La muestra también enseña lugares que ya no existen, como el huerto urbano de la calle Luchana, que ha desaparecido por la futura prolongación de Mesa y López o un viejo solar donde en otro tiempo hubo una casa, «según nos contó, allí vivió Francis, que es profesor en la UP y organiza rutas por el barrio», indica Carlos Porras, otro de los fotógrafos.

En esta primera fase del proyecto participaron, además, los siguientes fotógrafos: Ulises Viera, Diego González, Bernardo Peñate, Isabel Martínez, Elena Díaz, Concha Gago, Juan Luis Rincón, Lindsay Macneil, Mari Te Mederos, Néstor Julián, María del Carmen Cabrera, Carolina Socorro, Gabriel Delgado, Goyi Benítez, Lorena Cabrera y Sara San Ginés. Por otro lado, la concejalía de distrito Isleta-Puerto-Guanarteme, liderada por el edil Héctor Alemán, también ha colaborado.