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'American Ultra'

La sartén por el mango

La sartén por el mango

La sartén por el mango

Hay un momento que define bastante bien lo que es American ultra: tras una ensalada de tiros largos, el protagonista coge una sartén, la lanza al aire, dispara contra ella y la bala rebota para convertir en fiambre a un enemigo. Todo con cámara ultralenta para no perder detalle. Lo que empezaba como un Tarantino de baja estofa termina como una gracieta violenta digna de... yo qué sé, Agárralo como puedas o parodias semejantes. Y es que American ultra mezcla el argumento conspiranoico con memorias en blanco (tipo Bourne y su corte de imitaciones baratas) con un toque indie de personajes inadaptados, amores a quemarropa (Jesse Eisenberg y Kristen Stewart tie nen una convincente expresión de constante perplejidad, aunque no sé si es un elogio) y violencia sarcástica (con ositos de peluche incluidos). Incluso se detecta la huella de Terminator en cierta escena que no voy a destripar. Y para que no falte de nada, unos toques de seudogore en algunas secuencias (la batalla en el súper a martillazos encantará a los amantes de las truculencias) con los que intentar contentar a la audiencia que busque reirse entre borbotones de sangre.

Como ya ocurría con la anterior película de Nima Nourizadeh, Project X, la idea de darle una patada a los cimientos de un género es atractiva, e incluso potente en su planteamiento, pero poco a poco se va desmoronando y acaba por ser previsible como cinta de acción y aburrida como farsa. Al final se funden las imágenes reales con las viñetas de la novela gráfica en que se basa. Y el contraste no juega a su favor precisamente.

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