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Una década de superación

La Asociación de Niños con Cáncer Pequeño Valiente cumple 10 años de actividad en las Islas

Una década de superación

Una década de superación

"El cáncer es una enfermedad que no entiende de edades, de calendarios, ni de clases sociales; por eso, estamos en una lucha diaria", manifestaba ayer José Jerez, presidente de la Asociación de Niños con Cáncer Pequeño Valiente, a punto de cumplir 10 años de lucha y solidaridad en el Archipiélago. Al volver la vista atrás, Jerez, padre de dos menores que sufrieron esta enfermedad, reconoce que ha sido una década de "muchísimo trabajo a pie de cama y orientado, sobre todo, a mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes, así como de los padres, familiares y del resto de acompañantes".

La historia de Pequeño Valiente comenzó a escribirse "desde la nada". "En 2006, nos juntamos un grupo de padres en la planta de oncohematología del Hospital Materno Infantil y empezamos a intercambiar impresiones sobre las necesidades de nuestros hijos", rememora. Así surgía, desde el corazón y la espontaneidad, la iniciativa de Pequeño Valiente, que a lo largo de los años ha incorporado a su equipo a dos trabajadoras sociales, una psicóloga y una pedagoga a tiempo completo para cubrir cualquier necesidad del niño y de su entorno.

El balance de su labor puede traducirse en cifras: más de 250 familias canarias han sido atendidas en los tres hospitales de referencia del Archipiélago -el Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, el Hospital Universitario de Canarias y el HU Nuestra Señora de Candelaria-, con los que colabora estrechamente la asociación. Además, la atención continúa después del tratamiento, con el seguimiento de las familias y los pacientes una vez superada la enfermedad.

Aun con el balance positivo de esta labor impagable, Jerez afirma que "aún queda mucho por hacer". Entre los retos de futuro de Pequeño Valiente, la asociación demanda la creación de un centro multidisciplinar en Gran Canaria para atender a los niños y adolescentes de toda Canarias que queden con secuelas tras la enfermedad. "Más del 75% de los niños vence al cáncer, pero quedan con secuelas físicas o psíquicas que requieren de una atención inmediata y es aquí donde también querríamos ayudar", afirma Jerez, para quien "se activan demasiado tarde los protocolos de rehabilitación y pedagogía".

"Los niños que sufren cáncer tardan en volver a integrarse en la sociedad con normalidad y se necesita la atención y el seguimiento de profesionales durante bastante tiempo", afirma Jerez. "No puede ser que haber padecido de cáncer se convierta, además, en un ancla para ellos", concluye.

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