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El universo permitirá escrutar las entrañas del Teide

La instalación de los nuevos telescopios Cherenkov abre la puerta a conocer al volcán por dentro a través de partículas del espacio

Un hombre contempla el Teide en una mañana soleada desde el Parque Nacional

Un hombre contempla el Teide en una mañana soleada desde el Parque Nacional Andrés Gutiérrez

Ni una gran excavadora, ni un instrumento futurista de medición vulcanológica; finalmente será el universo quien permita desentrañar el misterio que alberga el interior del volcán que corona el Archipiélago canario. Un nuevo grupo de nueve telescopios Cherenkov, que previsiblemente se instalarán el próximo año en el Observatorio tinerfeño, tendrán la capacidad para aprovechar algunas de las partículas elementales que se emiten directamente desde la cúpula celeste hasta nuestro terreno para percibir por primera vez lo que esconde el Teide en su interior.

Para lograr que esta posibilidad se convierta en realidad, se debe dar luz verde a la construcción del proyecto ASTRI en Tenerife. El proyecto contempla una financiación plena por parte del Instituto Nacional de Astrofísica (INAF) de Italia, que colabora con el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). De llegarse a firmar el acuerdo, el Observatorio del Teide dispondría el año que viene de nueve pequeños nuevos telescopios sin cúpula que formarán parte del grupo de instalaciones ubicadas por todo el mundo para observar los fenómenos más energéticos del universo, las radiaciones Cherenkov. No obstante, con esta ubicación, el espectro visible para este telescopio permitirá algo más: desentrañar los misterios que alberga el interior del volcán.

Para poder escrutar el interior del Teide, los investigadores, que pretenden unir fuerzas con el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), estudiarán esos fogonazos azules que van dejando unas de las partículas más energéticas del universo a su paso. "Los muones son partículas cargadas que, cuando atraviesan una estructura, varían su radiación atendiendo a cómo sea esa estructura" , explica el responsable científico del proyecto e investigador del IAC, Ramón García.

Tomar radiografías del Teide

Con esta tecnología, los científicos podrán tomar una fotografía interna del volcán como si de una radiografía se tratase. La única salvedad es que, para esta peculiar instantánea, en lugar de disparar un chorro de rayos X hacia el Teide, los científicos aprovecharán el rebote de esas partículas elementales que se cuelan en nuestro planeta desde el espacio.

"Ahora mismo estamos bombardeados por un montón de partículas llamadas rayos cósmicos", explica García. Estos fotones y núcleos de hidrógeno y helio que vagan sin rumbo por el espacio, cuando alcanzan la Tierra encuentran un obstáculo que las obliga a separarse y romperse: la atmósfera. Lo que llega a nuestro planeta es entonces una "cascada" de partículas de todos los tipos, y entre ellas, los muones. Los muones son partículas cargadas negativamente mucho más pesadas que los electrones, y fueron de las primeras no pertenecientes a los átomos convencionales que se descubrieron.

"Los muones se producen cuando un rayo cósmico atraviesa la atmósfera y se rompe" disparándose en todas las direcciones de manera homogénea generando una radiación Cherenkov. "La gracia estriba en enfocar con esos telescopios al Teide y dejar que todas las partículas que penetren en esa dirección nos proporcionen información acerca de lo que está ocurriendo ahí", señala García. Además, la información obtenida podrá servir para conocer la evolución futura del comportamiento del pico más alto de España.

Y aunque, como advierte García, "el nivel de resolución" no será la misma que la que tiene una radiografía, los datos que proporcione ese primer vistazo al interior del volcán serán "muy valiosos". Lo son porque los recursos actuales no permiten obtenerlos de otra manera, pues como recuerda el astrofísico, con la tecnología actual habría que perforar el Teide para que muestre su interior.

Una obsesión

Conseguir una fotografía del Teide ha sido una obsesión durante años para los miembros del IAC y de este proyecto. La idea llegó cuando se valoraba dónde emplazar uno de los grandes telescopios de la red Cherenkov en Canarias. La implicación fue tal que los investigadores del IAC llegaron a contactar con un grupo puntero de Japón que se dedica a este tipo de estudios. Sin embargo, el sueño no llegó a convertirse en realidad porque el primero de estos telescopios de la Cherenkov Telescope Array (CTA) acabó instalándose en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma. La idea entonces "quedó congelada". Hasta ahora.

Pero la tomografía por medio de muones solo será uno de los muchos aspectos en los que la ciencia podrá avanzar si finalmente se decide dar luz verde a estas nuevas instalaciones astrofísicas. Esta instalación mejorará también de manera considerable las instalaciones astrofísicas del Observatorio del Teide puesto que son los telescopios más avanzados a los que ha optado la cumbre de Tenerife de los últimos 30 años, también permitirá ver el centro de la galaxia durante al menos cuatro horas durante la noche. "Hay muchas fuentes interesantes en esa dirección y las podemos ver gracias a nuestra latitud, ya que nos encontramos por encima del Ecuador", explica el astrofísico.

Aunque aún no está firmado el acuerdo, durante estos meses se han estado realizando hasta cinco catas del terreno para conocer la viabilidad del proyecto. Dichas modificaciones del terreno se llevaron a cabo a propuesta del arquitecto del proyecto (contratado por la Fundación Galileo del INAF, entidad que el INAF tiene establecida en Canarias para sus actividades) por la peculiaridad de que estos telescopios no tienen cúpula de protección y se debe seleccionar de forma pormenorizada su ubicación. Debido a las quejas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el IAC ha solicitado a sus compañeros italianos reformular dónde se harán las cuatro catas restantes para evitar interferir en las investigaciones científicas meteorológicas.

"Si presentaran el plan de construcción antes de final de año, podríamos empezar a instalarlos el próximo", explica el coordinador del proyecto, que adelanta que cinco de los nueve telescopios ya están fabricados y listos. Respecto al cambio de ubicación, García asegura que, aunque la que estaba prevista era la mejor, podrán lograr una configuración que satisfaga tanto a la investigación astrofísica como a la meteorológica. Y así, a la espera de noticias desde Italia, la posibilidad de poder conocer qué duerme en el interior el volcán cada vez está más cerca de convertirse en realidad.

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