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25N Día contra las agresiones sexistas | Consecuencias de la crisis sanitaria

La pandemia de la violencia machista

Expertos y asociaciones coinciden en que los últimos datos sobre denuncias en las Islas no reflejan la realidad de las mujeres en riesgo, agravada por el confinamiento

La pandemia de la violencia machista

La pandemia de la violencia machista

Los últimos datos sobre las denuncias por violencia machista en el segundo trimestre de 2020, coincidiendo con el estado de alarma por la Covid-19, hablan de una bajada del 10,8% en Canarias. Sin embargo, tanto los responsables institucionales como las asociaciones que trabajan activamente para erradicar la violencia machista, coinciden en que la realidad es bien distinta, aunque silenciada tras las paredes del confinamiento. “Una cosa es que bajen los datos de mujeres asesinadas y otra que bajen los datos sobre la violencia, de hecho las llamadas al 016 han subido exponencialmente porque la violencia se vive en casa. Eso es lo que nos ha dejado la pandemia, mucha más invisibilidad y silencio hacia la violencia que reciben las mujeres, y eso es preocupante para cualquiera que le preocupe los derechos de las otras personas”, indicó Nayra Marrero, portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria.

Los colectivos feministas piden más acción desde el entorno de las víctimas

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El colectivo se suma a la mayoría de las campañas organizadas con motivo del 25-N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que este año reclaman más acción desde el entorno de las víctimas. “La gente debe intervenir cuando conozcan o teman que haya una situación de violencia, porque las violencias más pequeñas hoy pueden convertirse en asesinatos mañana, tenemos que tener presente que la violencia es algo que se naturaliza y que va creciendo. Y ese es el gran peligro, que nos mostremos ajenas a las cosas que les pase a las demás, y que luego lloremos estas cifras que tenemos y que son escalofriantes de mujeres asesinadas a manos de sus parejas”, subrayó Nayra Marrero.

Según la información facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), basada en cifras del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, las Islas sumaron entre abril y junio 19,6 presuntas víctimas de maltrato por cada 10.000 habitantes, una cifra solo superada por Baleares, donde la tasa fue de 23 por cada 10.000. Entre enero y marzo de 2020, Canarias ocupó el cuarto puesto del país en número víctimas en proporción a la población, lo que implica que avanzó dos posiciones en esa tabla en el segundo trimestre, que abarca prácticamente en su totalidad la alarma sanitaria que confinó a los españoles por la Covid-19.

La población está convocada hoy a una protesta ruidosa a las 12.00 y a las 20.00 horas

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Desde la Red Feminista de Gran Canaria insisten en la necesidad de romper este año, el silencio que esconden las cifras reales de la violencia de género, y hacen un llamamiento a la población a organizarse en sus vecindarios, en sus zonas de trabajo, en las aulas..., para hacer el mayor ruido posible contra la violencia machista. “El silencio no nos vale, ni el institucional ni el de nuestro entorno, ni el de nadie, lo tenemos que romper para que cambiemos las dinámicas de violencia”.

Así, han convocado para hoy una protesta ruidosa con doble cita, a las 12.00 y a las 20.00 horas, pidiendo a los ciudadanos que desde sus puestos de trabajo, aulas, calles o ventanas, entre otras, hagan ruido con altavoces, gritos, calderos, instrumentos, o lo que tengan a mano para gritar por las 41 mujeres asesinadas en lo que va de año por la violencia machista y “las miles de mujeres asesinadas, contabilizadas o no”.

La segunda acción será a partir de las 19.30 horas, y consistirá en la lectura digital de un manifiesto por los canales de Youtube y Facebook, donde se llevarán a cabo otras acciones reivindicativas.

La Federación Mujeres Jóvenes pone en marcha el proyecto ‘Noche segura’

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La Red Feminista de Gran Canaria hace hincapié en la necesidad de reforzar este año las herramientas necesarias para frenar las agresiones sexistas, una realidad agravada por la pandemia de coronavirus. “Las situaciones de crisis siempre nos lleva a la dependencia, y es cuando las mujeres somos más vulnerables, pero también cuándo somos mas fáciles, más domadas. Es precisamente cuando queremos emprender el vuelo, cuando queremos romper con una relación que ya no deseamos o una situación que consideramos que no nos interesa, que no es sana, cuando se desatan los casos más sangrantes, los asesinatos, que suelen estar relacionados con esa intención de generar autonomía o independencia”.

En este sentido, Nayra Marrero señaló la necesidad de optimizar el destino de las ayudas dirigidas a las familias. “Hay que cuidar mucho a quien se le da esas ayudas, si están vinculadas a quedarte con la unidad familiar, y por tanto te ves obligada también a quedarte con tu agresor. Es muy importante fomentar desde las políticas públicas, la capacidad de independencia y autonomía de las mujeres”.

Datos:

61,3 Víctimas: Entre 2003 y 2019 hubo una media de 61,3 víctimas mortales cada año. En 38 de los casos, 44 personas cercanas fueron asesinadas al mismo tiempo, 23 de ellas menores.

75,2% Maternidad: La maternidad eleva el riesgo. Tres de cada cuatro mujeres asesinadas entre 2003 y 2019 (75,2%) eran madres y en el 49% de los casos los hijos eran menores de edad. 

75% Domicilio: El 75 % de las muertes ocurren en el domicilio, en la vivienda compartida entre la víctima y el agresor en el 70% de los casos, según el Observatorio contra la Violencia de Género.

60,5% Convivencia: La convivencia con el agresor es otro factor que aumenta el riesgo para la vida de las víctimas: el 60,5% de las mujeres asesinadas vivían con su agresor.

42,2 Edad: La edad media de las víctimas mortales de la violencia machista fue de 42,2 años. Algo más de la mitad de las mil mujeres asesinadas (538) tenían entre 26 y 45 años.

261 Denuncias: La cuarta parte de las mujeres asesinadas entre 2003 y abril de 2019, 261, había denunciado a su agresor. Las denuncia previas oscilan entre el 15,8% de 2005 y 34,5% en 2014. 

Jóvenes

En el informe publicado por la Federación Mujeres Jóvenes, titulado Problemáticas de la mujer joven durante el confinamiento, el primer escollo denunciado es “la idea del hogar como falso espacio seguro”. Pusieron en evidencia el aumento del peligro para aquellas víctimas de violencia intrafamiliar por parte de sus progenitores o de violencia de género por parte de su pareja, al no poder salir de casa; así como que la realidad de las adolescentes trans, bisexuales o lesbianas vivieron una situación de “doble” confinamiento al convivir con familiares que no aceptan su condición sexual.

Ada Santana, secretaria de la Asociación de Mujeres Jóvenes de Gran Canaria, y presidenta regional de la citada Federación, coincide en que ha habido un aumento exponencial de la violencia doméstica y de la violencia de género durante el primer estado de alarma. “Para las víctimas, al final es un escape el hecho de que el agresor salga de la casa, y durante el confinamiento no había salida ninguna. Los últimos datos que hablan de una bajada de denuncias en las Islas, no refleja la realidad. Son cifras que responden a los meses de confinamiento en los que había verdadera imposibilidad de poder denunciar, no porque no tuviesen las herramientas para ello, sino por las consecuencias que suponía en este caso para las mujeres poner esa denuncia”.

Como colectivo juvenil feminista, defienden que las mujeres jóvenes se encuentran doblemente discriminada, al tener una mayor dependencia familiar.

En este sentido, trabajan en iniciativas encaminadas a elevar la seguridad de las mujeres jóvenes. Es el caso de Noche segura, un proyecto de investigación que se centra en la percepción de las jóvenes sobre los espacios de ocio nocturno, como pueden ser las discotecas. “No se trata de que nos den una opinión sobre la violencia sexual, sino de contar esos hechos objetivos que ocurren”.

Dicha investigación está estructurada en dos partes. Una primera, donde las jóvenes que participan en el estudio relatan lo que ocurre cuando vuelven de ese espacio de ocio nocturno a sus casas, o bien lo que ha pasado en esos espacios, contando la violencia que han percibido. En segundo lugar, se han organizado grupos de discusión formados por chicas y chicos jóvenes, en diferentes comunidades autónomas, niveles educativos..., cuyos relatos y vivencias en torno a la violencia sexista serán recogidos en un informe.

Para Ada Santana este tipo de estrategias son importantes para dar visibilidad al grave problema de la violencia machista. Como ejemplo, indica que sacar a la luz casos como el de La manada, provocó “un despertar” para muchas mujeres jóvenes. “Desde entonces se ha visto una gran involucración entre las jóvenes en el movimiento feminista, porque se vieron identificadas con esta chica de 18 años que fue a los San Fermines a pasárselo bien, y no sólo sufrió una violación grupal, sino que fue juzgada. Muchas creían vivir en un mundo de igualdad, y se dieron cuenta de que queda mucho por avanzar. Ahora las chicas jóvenes están más concienciadas y tienen cada vez más claro la importancia de denunciar y cuáles son los mecanismos para ello”.

RED DE UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS

La ULPGC, a través de la Unidad de Igualdad que dirige Sonia Mauricio, ha firmado el manifiesto dela Red de Unidades de Igualdad de Género para la Excelencia Universitaria (Ruigeu), con motivo del 25N. El manifiesto de la Ruigeu, que reúne a las Unidades de Igualdad de decenas de universidades, se centra en la incidencia de esta lacra social dentro del ámbito universitario, donde “también se viven diferentes formas de violencia y discriminación basadas en las relaciones asimétricas de poder entre mujeres y hombres, pudiendo ser aulas y campus escenarios de conductas sexistas y violencias sexuales”. Un serio problema para los gobiernos universitarios que, “ante la falta de denuncias formalizadas, puede percibirse como algo puntual o fortuito, lo que invisibiliza, o al menos minimiza el fenómeno”. | LP/DLP

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