La lava expulsada por el volcán de Tajogaite ya está en el mar. Las primeras coladas contactaron con el océano a las once de la noche tras de un vertiginoso descenso en dirección a la costa de Tazacorte que acabó al norte de Los Guirres, concretamente, en la Playa del Perdido. El punto de encuentro entre el fuego y el salitre se produjo a unos dos kilómetros de la zona en la que estaban confinadas tres centenares de personas de San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa. Juan Miguel Rodríguez, alcalde del municipio bagañete, ratificó la fusión entre tierra y mar y, sobre todo, que los vecinos «estaban bien».

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo Jorge Dávila / Ramón Pérez

El material magmático cayó al mar desde el borde de un acantilado de cien metros de altura. La oscuridad impidió observar el instante en el que se formaron unas columnas de vapor –de una alta toxicidad cuando entran en contacto con ojos y piel– que si fueron registradas por los científicos del oceanográfico Ramón Margalef: el Instituto Español de Oceanografía emitió un primer comunicado en el que ya apuntaba que las coladas habían generado un depósito en el fondo marino de una altura superior a los 50 metros. Las autoridades han establecido un perímetro de seguridad superior a los 2,5 kilómetros para evitar que posibles problemas respiratorios a las personas que entren en contacto con el volcán.

La lava del volcán de La Palma llega al mar La Provincia

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo Jorge Dávila / Ramón Pérez

Antes de que se produjera este hecho, el magma había avanzado sin pausa durante toda la jornada. Por la mañana generó una nube tóxica en Los Llanos de Aridane que no pasó a más. Lo peor vino en cuanto anocheció. El manantial de lava sobrepasó la carretera de la costa y dejó incomunicadas a las localidades de Puerto de Naos, El Remo, La Bombilla y Los Guirres. Las casi 2.500 personas que residen en esos puntos habían sido desalojadas al inicio de esta crisis eruptiva.

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo Jorge Dávila / Ramón Pérez

Cuatro núcleos «fantasmas»

El pasado 19 de septiembre, la Guardia Civil sacó en hora y media a los residentes de los núcleos a los que anoche llegó la cabecera de las coladas. El Cabildo, que desarrolló el plan de evacuación mucho antes de que los enjambres sísmicos del día 11 advirtieran de un peligro inminente, también ha planificado el uso de los caminos vecinales que unirán Puerto de Naos, El Remo, La Bombilla y Los Guirres una vez se supere esta crisis.

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo Jorge Dávila / Ramón Pérez

La Consejería insular de Infraestructuras adecuó dos pistas municipales para su uso como vías alternativas que comuniquen el litoral del Valle de Aridane. Con sentido único para el tráfico, a ellas se llega por el sur de la Isla. El acceso a la costa se hará por el camino que une la Plaza Bonita y el Club de Tenis de Tazacorte, pero se saldrá por la que comunica el restaurante La Mariposa y el Camino Marta.

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo

La lava se precipita al océano desde un acantilado y crea nubes de gas nocivo Jorge Dávila / Ramón Pérez

Para abandonar la costa del Valle se utilizará el cruce de la LP-213 (carretera Todoque–Puerto de Naos), en Las Norias, y el camino La Majada, para continuar por el Camino Real de Todoque y Camino Marta hasta la intersección con la LP-211 (Las Manchas-Todoque). El acceso al litoral se establecerá por el Camino Manchas de Abajo, que arranca en la intersección con la carretera LP-211 (Las Manchas–Todoque), discurriendo por el Camino El Tablao, Camino Los Picachos hasta la LP-213 por el camino del Hoyo del Verdugo, en la zona del Club de Tenis de Tazacorte.

Un «escenario» hawaiano

El volcán de Tajogaite tomó, tras reactivarse el pasado lunes por la tarde, la apariencia de una estructura volcánica hawaiana en su destructivo avance hacia el litoral de Tazacorte. La expulsión por el salidero que está localizado debajo del cono principal de una enorme cantidad de magma amarillento, mucho más fluido que en las jornadas anteriores, transformó la madrugada del martes a la Montaña Rajada en las típicas imágenes que nos han mostrado en televisión de las erupciones que se registran en las islas del Pacífico: ríos incandescentes que se desplazan a ras de tierra y sin grandes sobresaltos: lentos, pero implacables.

La degradación de color que ha experimentado el magma que escapa de las entrañas del Tajogaite –del rojo intenso de los primeros momentos de la erupción, al naranja que dominó muchas veladas y a este amarillo– está asociado con la profundidad desde la que fluye el material magmático, lava que ayer continúo arrasando sin piedad extensiones agrarias y viviendas.

En las últimas horas, por ejemplo, esta riada se llevó por delante la Casa de los Cocq (El Paraíso), el inmueble que sobrevivió aislado a la catástrofe entre dos grandes lenguas de lava. A falta de que se haga oficial el parte de hoy, el monstruo de fuego ha sepultado 258 hectáreas, 686 edificaciones y 22 kilómetros de carreteras.

El magma que brotó ayer del salidero del Tajogaite llegaba a la superficie en cantidades superiores a las jornadas anteriores y en un estado líquido menos viscoso. Su salida a chorros y a poca altura (nunca superan los 150 metros) es lo que genera el efecto hawaiano. Las mediciones termográficas anotadas por los científicos arrojaron unas temperaturas que oscilaban entre los 1.000 y 1.030 grados centígrados. Debido a las condiciones que se están dando en los campos de lava, algunos con un ancho que superan los 500 metros, resulta cada vez más difícil recoger las muestras debido a su incandescencia, el calor que desprenden y el tamaño de las mismas.

«Estos ríos de lava han remontando las estructuras volcánicas que se originaron antes del parón del lunes e, incluso, han ensanchado la colada», precisa Stavros Meletlidis, geólogo adscrito al Instituto Geógrafo Nacional (IGN), en referencia a la evolución de una crisis que ayer por la mañana desbordó alguna que otra emergencia, solventada sobre la marcha sin necesidad de que se produjeran ingresos hospitalarios.

Una de esas incidencias se dio en cuanto la lava invadió unos invernaderos en el barrio de El Pampillo, en Los Llanos de Aridane, y se mezcló con productos fertilizantes (fabricados con amoniaco y tricloruro de boro). La quema de plásticos y fertilizantes originó una gigantesca nube tóxica que obligó a activar a los recursos de la Unidad de Riesgos Químicos de la UME.

Componentes de la Unidad Militar de Emergencias participaron en la evacuación de los vecinos que se encontraban en riesgo, después de que estos fueran autorizados a regresar a sus casas para recoger sus enseres (15 minutos) ante la inminente llegada de la avalancha.

Miguel Ángel Morcuende, director técnico del Plan de Emergencia de Canarias (Pevolca), dijo que esa nube se había diluido «sin que provocara ningún riesgo» en las personas que se encontraban en la zona de exclusión.

A pesar de que la incidencia en El Pampillo quedó resuelta en las primeras horas de la tarde, el Cabildo de La Palma emitió un comunicado a través de las redes sociales en el que se recomendaba a los afectados que no salieran de sus casas y que, solo en el caso de tener que hacerlo, se hiciera uso de mascarillas protectoras.

En El Paraíso, otro de los perímetros engullidos por la lava, no se sabe cuántas viviendas han quedado en pie. El silencio es demoledor sobre una loma desde la que se aprecian unas coladas que superan de largo los 50 metros de altura. Todo parece una calcamonía de la erupción del San Juan (1949), un antecedente que amplió el municipio de Tazacorte un 10% –ganó 1,5 kilómetros cuadrados al mar– en favor de un sector que hoy está en el punto de mira del volcán. «Las plataneras se consumen como si fueran chicles», precisa Alfredo Gutiérrez con lágrimas en los ojos al ver el grado de destrucción de una colada que iba a toda velocidad en dirección a Los Guirres.

Podría estar «rearmándose»

Tajogaite podría estarse realimentando de un reservorio de lava más profundo, como sucedió con el volcán submarino de El Hierro, apunta Carmen López, responsable de alerta volcánica del Instituto Geográfico Nacional. La experta cree que la sismicidad profunda localizada en la zona de Fuencaliente, con terremotos de magnitudes de entre 3.3 y 3.4 y a entre 11 y 145 kilómetros de profundidad, indican un reajuste del reservorio en la corteza a medida que el magma sale en forma de lava, cenizas y piroclastos. El IGN baraja la posibilidad de que el reservorio más superficial se esté realimentando y que debajo de este pueda haber otro más profundo.

El Instituto Geográfico Nacional localizó ayer seis terremotos en la zona afectada por la reactivación volcánica de Tajogaite con una magnitud máxima registrada de 2,9 (mbLg) en un movimiento sísmico a 10 kilómetros de profundidad. La amplitud media de tremor volcánico se mantuvo en valores muy bajos para esta erupción hasta las 15:00 horas UTC del lunes (17:00 hora peninsular, 16:00 hora canaria) y prácticamente nulos entre las 15:00 y las 17:00 (19:00 hora peninsular, 18:00 hora canaria) .

Pero a partir de ese momento comenzó a aumentar de forma considerable, hasta alcanzar un rango de valores medios hacia las 19:00 horas y desde entonces se mantuvo estable. La red de estaciones permanentes GNSS de la Isla muestra estabilidad en las deformaciones.