La mitad del alumnado volvería a elegir la ULPGC frente al 30% que la descarta

Más de 800 estudiantes participan en un estudio del Consejo Social de la ULPGC para conocer aspectos como su visión sobre la enseñanza superior o las expectativas laborales

Estudiantes en el campus de Tafira de la ULPGC en la pasada convocatoria extraordinaria de la EBAU en julio.

Estudiantes en el campus de Tafira de la ULPGC en la pasada convocatoria extraordinaria de la EBAU en julio. / José Carlos Guerra

María Jesús Hernández

María Jesús Hernández

Casi la mitad de los estudiantes matriculados en los grados presenciales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria volvería a elegirla para cursar sus estudios, frente a un 30% que la descartaría y el resto no lo tiene claro. Esta es una de las conclusiones del Barómetro de Estudiantes de la ULPGC correspondiente al curso 2022-2023, realizado a instancias del Consejo Social, por los investigadores Jorge Rodríguez y José Juan Castro Sánchez, para conocer la opinión estudiantil sobre los diferentes aspectos de la enseñanza universitaria en general y de la ULPGC en particular, así como sus expectativas laborales, cómo perciben y valoran las recientes crisis de la pandemia y la guerra de Ucrania, su visión de futuro, el impacto de la sociedad de la información o el mundo de la cultura.

En el estudio participaron en torno a 830 de las 13.096 personas matriculadas en alguno de los 38 grados y siete dobles grados presenciales de la ULPGC en el pasado curso, de los cuales el 47,4% afirmaron que, si volvieran al momento en que tomaron la decisión, volvería a matricularse en la ULPGC, frente a un 30,1% que no lo haría y un 22,4% que no sabe dar una respuesta a esta pregunta.

El informe está estructurado en seis capítulos, que ahondan sobre los diferentes aspectos de la enseñanza universitaria y los recursos con que cuentan para estudiar; su percepción sobre la gobernanza en la Universidad, el Consejo Social y su ámbito de competencias; la perspectiva de estos jóvenes sobre el mercado laboral, la disposición a cambiar de residencia para conseguir un puesto de trabajo, y hacia dónde les gustaría orientar su futuro desarrollo profesional; cómo definen la calidad de vida y su evolución en España a raíz de las crisis recientes; el impacto que está teniendo sobre los y las estudiantes de la ULPGC la sociedad de la información; y cuales son sus hábitos y comportamientos en torno al mundo de la cultura.

Sobre el sistema educativo en general, el 52,5% de los encuestados lo califica como regular, pero un 33,5% tiene una muy buena o buena opinión, frente a un 14% cuya opinión es poco o nada buena. Dichas valoraciones son algo más negativas en las mujeres, el alumnado de ciencias de la salud y ciencias del mar y los de edad intermedia o segundo y tercer curso. En el caso concreto de la ULPGC, la proporción de quienes la califican como regular asciende a un 49,4%, mientras que el 29,8% la valoran como buena o muy buena; y el 20,8% como poco o nada buena. En este sentido, las mujeres, los de 19 a 23 años y los de los cursos más elevados son los más críticos.

Oferta ajustada a la vocación

Respecto a los motivos por los que han elegido la ULPGC, el 47,7% lo achaca a que ofrece la titulación que quería estudiar; el 31,3% porque está cerca del núcleo familiar; y un 8,7% por no disponer de los recursos económicos necesarios para ir a otra universidad. «Un aspecto poco halagüeño es la escasa cantidad de estudiantes que la han elegido por la calidad de la enseñanza (6,7%), por los medios con que cuenta (0,7%) o por su buena relación con el mundo empresarial (0,2%)», recoge el informe. Asimismo, del 47,4% del alumnado que, tras su experiencia en la ULPGC, la volverían a elegir, los más predispuestos son los y las estudiantes de ciencias de la salud y ciencias del mar (52,7%); y los que menos, los jóvenes de 21-22 años y los de tercer curso.

En cuanto a los servicios mejor valorados, al igual que ya ocurrió en el último barómetro difundido en el 2017, sobresalen la Biblioteca Universitaria (7,56 puntos sobre 10), seguida del Campus Virtual (6,68). El resto de servicios -laboratorios, ambiente y la vida universitaria, accesibilidad del campus, salas informáticas, cafeterías...- se sitúan entre 6,68 y 5,86 puntos, excepto arte y humanidades roza el 5 la eficacia en la gestión administrativa (4,99) y la atención al estudiante (4,65); mientras que en ciencias de la salud y ciencias del mar suspenden las residencias universitarias (4,04) y el transporte público (4,85).

Esta calificación se complementa con el uso que hace el alumnado de los diferentes servicios e instalaciones de la ULPGC. Entre los más usados destacan las cafeterías y comedores (92,6%), seguidos de las bibliotecas (91,9%). En tercer lugar, destacan las salas de estudio (85,8%). Los menos usados son el préstamo de ordenadores (75,9%), las actividades culturales organizadas por la ULPGC, en las que no participa el 57,7%, y las instalaciones deportivas que no aprovecha el 57,7%.

También destaca la alta proporción de estudiantes que tienen smartphone (96,3%) y ordenador portátil (90,9%). Un dato relevante es que más de las tres cuartas partes (77,1%) vive en la residencia familiar; el tipo de alojamiento alternativo más utilizado es un piso de alquiler compartido (8,8%) y los que menos, han elegido las residencias universitarias (3,6%). El número de personas que va al campus en su propio coche o moto representa el 36,3%.

El reconocimiento de la preparación para la universidad es ligeramente positivo, pues las calificaciones de «bastante y mucho» suman un 36,8 %, algo superior a las de «nada o poco», que sumadas suponen un 32,7 %. La valoración es más alta en las áreas de ciencias de la salud y ciencias del mar (3,30) y arte y humanidades (3,29), y más baja en ingenierías y arquitectura (2,94) y ciencias sociales y jurídicas (2,85). En esta escala, el 3 equivale a regular.

Sobre el motivo por el que los y las estudiantes han elegido la carrera que estudian en la ULPGC, el principal es la vocación, que representa un 70,9% de las respuestas; y de lejos le siguen la mayor posibilidad de obtener un trabajo, con el 18,5%, y el no haber alcanzado la nota necesaria para cursar otra carrera, con el 7,4 %.

Por ramas de conocimiento, la mayor proporción de elección por vocación se da entre el estudiantado de ciencias de la salud, con un 80%, seguida muy de cerca por la de arte y humanidades (79%).Por género, hay una mayor elección vocacional entre las mujeres, con un 73% frente al 69% de los hombres. Por otra parte, a pesar de que la proporción de quienes eligen la titulación por la facilidad que ofrece para encontrar trabajo en general es baja, el nivel más alto se da entre los y las estudiantes de ingenierías y arquitectura (29,0%) y de ciencias sociales y jurídicas (21,2%).

En cuanto a las titulaciones que los y las estudiantes consideran que se deberían implantar en la ULPGC, destacan Psicología, Periodismo y Criminología.

Finalmente, a la pregunta sobre la intención de cursar un máster tras finalizar el grado, casi el 22% afirmó querer hacerlo en otra universidad española, frente al 15,8% que eligieron la ULPGC, y un 8,9% prefiere una universidad extranjera. La proporción de quienes no tienen previsto realizar máster alcanza el 10,5%, cifra similar a los que quieren empezar a trabajar o preparar oposiciones que asciende al 10%. En este sentido, apenas existen diferencias por sexo.

Respecto al capítulo sobre la gobernanza en la Universidad, muchos de los y las alumnas consultados consideran que la calidad de la universidad mejoraría con una mayor participación de la sociedad en su gobierno; en general están satisfechos con la labor de los representantes de los y las estudiantes; y consideran que la ULPGC está implicada en avanzar hacia la Sostenibilidad. También valoran positivamente (casi 3 sobre 5) la labor de dirección de su facultad o escuela (2,96), consideran aceptable la gestión que se hace en la ULPGC (2,92); y ven Suficiente la información que se facilita sobre las decisiones y la gestión en la ULPGC (2,91).

A nivel general, los valores más bajos se dan en afirmaciones como «en la ULPGC los y las estudiantes son adecuadamente escuchados por la dirección» y «los y las estudiantes tienen voz en la toma de decisiones en la ULPGC», lo que contrasta con el hecho de que, a pesar de las bajas valoraciones relacionadas con la capacidad del alumnado para participar y estar informados en la toma de decisiones, la que alcanza la valoración más baja sea «me gustaría participar más en los órganos de gobierno de la Universidad», que apenas alcanza un 2,30 de media en todas las ramas, «lo que parece indicar el poco interés de los y las estudiantes en participar más», señala el informe. Esta hipótesis se afianza al comprobar que es el nivel más bajo de todos los datos obtenidos por rama, al llegar a un 2,14 en ingenierías y arquitectura. Respecto a otras variables de clasificación cabe decir que, si bien el sexo no genera grandes diferencias en las valoraciones, la edad y el curso sí lo hacen, en el sentido de que la valoración tiende a disminuir en la medida que aumentan los años de los estudiantes y su nivel académico.

Progreso y permanencia

También se le preguntó por su opinión sobre las Normas de Progreso yPermanencia, algo que en su día generó mucho debate y rechazo por parte del colectivo estudiantil. Sin embargo, este último estudio pone de manifiesto que una clara mayoría, casi el 61% está a favor de la existencia de un reglamento que regule la permanencia de los estudiantes en la Universidad, mientras que menos de la sexta parte, un 15%, opina lo contrario. «En este caso, el sexo de la persona entrevistada no origina grandes diferencias en las respuestas, pero sí lo hace de forma notable la edad, pues se pasa progresivamente de un nivel de aceptación del 64% en el segmento de 17-18 años a sólo un 48,2% entre los mayores de 25 años y, paralelamente, se mantiene la misma tendencia al aumentar el curso». Por ramas, se observa el mayor nivel de aceptación entre los y las estudiantes de arte y humanidades (72,3%) y el menor entre los de ingenierías y arquitectura (47,2%).

El estudio también pone de manifiesto el escaso conocimiento que tienen los estudiantes de la ULPGC sobre el ConsejoSocial. Sólo el 14,6% afirman saber las funciones de este órgano de la Universidad que, la mayoría dice conocer precisamente por las Normas de Progreso y Permanencia.

El 52,5% de los encuestados opinan que el sistema educativo en general es «regular»

No obstante, el nivel de conocimiento aumenta con la edad y el curso del estudiantado. Así, por ejemplo, pasa de un 7% entre los más jóvenes de 17-18 años, a un 23,2% entre los mayores de 25 años. Por ramas, el conocimiento es mayor en los matriculados en ciencias sociales y jurídicas (17,4%) y menor en ciencias de la salud y ciencias del mar (8,2%).

Respecto a otros órganos de la ULPGC, los más conocidos lógicamente son los que tienen gran relación con el estudiantado, destacando en primer lugar el Consejo de Estudiantes, el cual es reconocido por el 75,5%, seguido por la Defensoría Universitaria (25,8%) y el Buzón de Denuncias Anónimas (22,1%).

En general, el nivel de conocimiento de la nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) es bajo. En el momento de la encuesta, el 87,5% no sabían si se había aprobado o no. El nivel de conocimiento es mayor entre los y las estudiantes de arte y humanidades (27,7%); mientras que los de ciencias de la salud y ciencias del mar son los que reflejan saber menos al respecto (4,9%).

Sobre la percepción estudiantil de la enseñanza presencial (46%) y la online, la opinión mayoritaria es que la primera complementada con recursos online mejora mucho, seguida muy de cerca por los que defienden la enseñanza presencial como fundamental y la más eficaz (42,6%). Las opiniones sobre que la enseñanza online es tan buena como la presencial (5,5%) o mejor que la presencial (5,3%) son minoritarias.

Mercado laboral

Del capítulo de valoraciones y expectativas sobre el mercado laboral, la opción que más alumnado contempla es la de trabajar para la administración pública (53%), seguido del trabajo asalariado en el sector privado (25,5 %); mientras que las perspectivas de emprender, de crear una empresa propia apenas convence al 15%) y de ser autónomo al 5,9%. También se observa que, mientras entre los hombres son minoría los que prefieren un trabajo en el sector público (38,6%), las mujeres prefieren mayoritariamente el empleo público (64,4%). Es mayor la proporción de hombres que optan por ser empresario (21,7%) y trabajador autónomo (8,7%).

En general, el sueldo es más importante entre los estudiantes de Ingenierías y Arquitectura (27,2%), mientras que el hecho de que se ajuste a su titulación lo es para estudiantes de Arte y Humanidades o de Ciencias de la Salud y Ciencias del Mar (14,5%).

Siete de cada diez eligen la carrera por vocación y el 18% lo hace pensando en las salidas laborales

Respecto a la percepción del alumnado sobre el futuro tras las crisis de la pandemia y la guerra de Ucrania, el 67% piensa que tras superar ambas crisis, la situación de la mayoría de la población será peor que antes de las mismas. Sólo un 19,4% se muestra optimista con el futuro y opina que la situación será mejor. El resto no tienen opinión al respecto

El informe también valora el impacto medio que han tenido las TIC en la forma de vida del alumnado con un nivel muy elevado, que se puede calificar de entre bastante y muy alto, para organizar sus viajes (4,41), en la forma de estudiar (4,38), para realizar proyectos y trabajos en la carrera (4,32), para relacionarse con los demás (4,14) y para buscar trabajo (4,09). Las dos actividades en las que el impacto de las TIC tiene una valoración media más baja se encuentran en la capacidad creativa (3,86) y para disfrutar del ocio y el tiempo libre (3,81).

En el capítulo de cultura y estilos de vida, se confirma que el medio más utilizado para informarse es internet, seguido de la televisión, a la que recurre el 48,4%. Entre los temas que despiertan mayor interés figura en primer lugar el deporte (26,9%), seguido de los temas de sociedad (16 %), el cine y las series de televisión (11,3%), la política (10,5%) y la música (8,6%).

La oferta de titulaciones convence más que en 2017

El último Barómetro del Estudiante de la ULPGC fue presentado por el Consejo Social en 2017. Aunque en el de 2023 se han introducido algunos cambios en el cuestionario para adaptarlo a la actualidad, las principales diferencias entre ambos informes obedecen a dos causas principales: la evolución de la ULPGC y otros aspectos valorados por el estudiantado y la evolución de la juventud y sus valores en estos años. Según destaca uno de los autores de ambos estudios, José Juan Castro Sánchez, «cuando elaboramos este informe nos obligamos, a propósito, a no ver los datos del barómetro de 2017. Consideramos que cada generación debe ser analizada en sí misma y no en comparación con otra anterior». No obstante, el investigador anunció que en estos momentos trabajan en un informe comparativo de los datos de ambos barómetros 2017 y 2023. De los datos provisionales que han obtenido hasta la fecha, Castro destaca que, tanto la valoración del sistema educativo como de la propia ULPGC, la valoración de la oferta de titulaciones de la ULPGC, y la proporción de estudiantes que volvería a elegir la ULPGC, se ha incrementado. También ha crecido respecto a hace seis años, la preferencia para insertarse en el sector público frente al privado. Por el contrario, hay más pesimismo acerca de la edad de jubilación, la necesidad de emigrar, la imposibilidad de tener una casa propia y la obligación de tener que vivir de alquiler. «Ya no se ve la sociedad de la información tan humanizada como antes. Y hay un descenso del disfrute clásico de la cultura (cine, exposiciones, etc.) que cada vez es menos frecuente. Seguramente se disfrute de la cultura a través de otros formatos», avanza José Juan Castro. | M. J. H.