El personal del Insular-Materno protesta por la subida de los precios del parquin

En cinco años, el importe del abono de 200 horas se ha encarecido un 18,9%

Los empleados piden una rebaja de las tarifas y aparcamiento gratis para los pacientes

Imagen de una parte del parquin del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil

Imagen de una parte del parquin del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil / Juan Castro

Los trabajadores del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil (Chuimi) han iniciado una nueva protesta ante el incremento de las tarifas del parquin. Y es que en el transcurso de cuatro años, el precio del abono de 200 horas -uno de los más demandados- se ha encarecido un 18,9%, al pasar de 58,85 euros mensuales en 2020 a 69,95 el pasado enero. Solo en un año, el precio ha subido 3,35 euros. «Piden una cantidad de dinero desorbitada. Se aprovechan de que cada vez hay menos alternativas para aparcar por la zona y de que muchos necesitamos desplazarnos en coche a trabajar», manifiesta una empleada que prefiere mantenerse en el anonimato. Aún así, la lista de espera para hacerse con un abono es muy extensa

El precio por hora también ha experimentado un notable aumento. De hecho, ahora mismo los primeros 60 minutos contemplan un coste de 2,46 euros. A partir de la segunda hora, el precio se reduce a 1,65. «No hay derecho a esto. Los pacientes y sus familiares se ven obligados a pagar un precio desmesurado para acudir a una consulta, o bien, ir a visitar a un enfermo. Hablo en boca de muchos al decir que solo pedimos una reducción de nuestras cuotas y que el aparcamiento sea gratis para todos los pacientes», reivindica la mujer.

Suelo público y gestión privada

Cabe recordar que el parquin del complejo es titularidad del Cabildo de Gran Canaria, pero está gestionado por una empresa privada. No obstante, las tarifas por estacionar difieren bastante de las estipuladas por la compañía que asume la gestión en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, donde el importe de la hora está fijado en 1,22 euros desde hace años. Además, en este centro, el abono de 190 horas tiene un coste de 28,50 euros. «Por si fuera poco, no tenemos una plaza asignada. No es la primera vez que tengo que dar varias vueltas para encontrar un hueco libre, a pesar del dinero que estoy pagando todos los meses», cuenta la afectada. 

Otros de los asuntos que inquietan a los usuarios son «las malas condiciones» en las que se encuentra el espacio y la falta de seguridad. «Además de estar muy sucio, cuando llueve se filtra el agua y tienen que acordonar algunas plazas. Tampoco contamos con vigilancia y no se hacen responsables de los robos», relata la trabajadora. Unas palabras que secunda una celadora del complejo, que también ha optado por no hacer pública su identidad. «Muchos indigentes entran y hacen ahí sus necesidades. El hedor es insoportable y el ascensor no se puede utilizar porque está en condiciones insalubres», anota la profesional. 

Los trabajadores también denuncian la inseguridad del espacio y la falta de limpieza

Las protestas por las tarifas ya suman años de recorrido. Sin embargo, a pesar de contar con el respaldo de los sindicatos, la situación empeora cada vez más con el paso del tiempo. «Los precios del aparcamiento del complejo son abusivos tanto para los pacientes y sus familiares como para los trabajadores. Lo peor de todo es que esta empresa sigue haciendo subidas desmedidas, algo que no sucede en el Negrín», reivindican desde la Asociación Sindical Autónoma de Canarias (Asaca)

En enero de 2020, antes de la irrupción de la pandemia de coronavirus, esta agrupación inició una recogida de firmas entre el personal del complejo para hacer llegar las quejas a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y a la Gerencia del Chuimi. No obstante, la protesta cayó en saco roto. «Hemos elaborado muchos escritos para denunciar la situación, pero no hemos conseguido nada. Nos están cobrando un dineral y encima tenemos que seguir pagando el abono cuando estamos de baja o de vacaciones. De lo contrario, lo perdemos», dice la celadora. «Otra norma que no tiene ningún sentido es que los trabajadores que disponen de un abono nocturno no puedan aparcar de día. Pagan lo mismo que nosotros, que podemos estacionar nuestros vehículos tanto de día como de noche», agrega. 

En los últimos días, los integrantes de la Asamblea 7 Islas también han alzado la voz a través de un escrito dirigido a la Consejería. En él, piden contar con un parquin público de 500 plazas en los terrenos del antiguo Colegio Universitario de Las Palmas (CULP), un edificio que se encuentra en fase de demolición para ampliar las instalaciones del Hospital Insular. «No es de recibo que un complejo hospitalario tenga un parquin de los más caros de Canarias. Se permiten el lujo de subastar las plazas entre los trabajadores y quien más pague se las queda», reza parte del texto, en el que además tienen en cuenta la situación de los pacientes y las familias. 

Una batalla que suma años

«Llevamos muchos años luchando para poner un límite a estos precios tan injustos. Nos hemos dirigido al Cabildo, a Consumo, al Diputado del Común, al Gobierno autonómico y al Parlamento de Canarias, pero la situación empeora cada vez más», manifiesta Octavio Sánchez, portavoz de laAsamblea 7 Islas. «También hemos denunciado las malas condiciones higiénicas del parquin del Insular-Materno en la Dirección General de Salud Pública y hemos enviado escritos a la empresa privada que lo gestiona», añade. Tal y como expone Sánchez, el sindicato al que representa fue el que logró conseguir las primeras plazas de aparcamiento gratuitas para los padres que acompañaban a sus hijos a los tratamientos oncológicos. «Nos dieron una placa por nuestro esfuerzo. Tenemos muy claro que no vamos a parar hasta conseguir lo mejor para los pacientes y los trabajadores», defiende Sánchez. | Y. M.