Tribunales

El acusado de intentar matar a su expareja en Fuerteventura se enfrenta a penas de hasta 40 años

La Fiscalía sostiene que el encausado rompió una orden de alejamiento para mantener retenida y violar a la denunciante durante casi dos días

Fachada de la Ciudad de la Justicia, donde se está celebrando el juicio.

Fachada de la Ciudad de la Justicia, donde se está celebrando el juicio. / Juan Castro

Benyara Machinea

Benyara Machinea

La Audiencia Provincial de Las Palmas ha comenzado este miércoles el juicio, que se celebra a puerta cerrada, a un hombre acusado de saltarse una orden de alejamiento para secuestrar, violar e intentar matar a su expareja en Puerto del Rosario (Fuerteventura) entre el 26 y el 28 de mayo de 2022. La fiscal pide una pena de 36 años y 11 meses de cárcel para el supuesto autor de los hechos, al atribuirle la autoría de siete delitos distintos, como maltrato habitual, quebrantamiento de medida cautelar, detención ilegal, agresión sexual con penetración, tentativa de homicidio, amenazas y resistencia grave.

El Ministerio Fiscal solicita una indemnización de 30.000 euros por los daños morales ocasionados y de 750 euros por las lesiones que sufrió la denunciante. La acusación particular, ejercida por el letrado Octavio Ángel Cordero, eleva su petición a 40 años y 11 meses de cárcel, ya que suma ocho delitos al separar los cargos de vejaciones y maltrato habitual y al solicitar la pena máxima por la posible agresión sexual, pues contempla la reiteración de los hechos y la utilización de objetos peligrosos. En concepto de indemnización, reclama una cuantía de 70.750 euros.

El escrito de acusación de la Fiscalía describe que el encausado mantuvo una relación sentimental durante meses con la supuesta víctima. La fiscal sostiene en dicho documento que el encausado agredió a la denunciante "en multitud de ocasiones mediante puñetazos, golpes y patadas" y que, de modo constante, le profería expresiones como "puta y gilipollas, eres una basura, puta, te vas a pudrir y te vas a morir sola".

La fiscal describe en su escrito que el encausado amenazó a los agentes que entraron al domicilio

El 21 de mayo de 2022, el Juzgado de Instrucción número uno de Puerto del Rosario dictó un auto en el que se le imponía al encausado, identificado con las iniciales E. R. V., una orden de alejamiento hacia la denunciante, que según la acusación vulneró dos días después para acercarse y abrazar a la presunta víctima cuando la vio caminando por una calle de Puerto del Rosario.

Cinco días después de la aplicación de la medida cautelar, la denunciante y el acusado se encontraban juntos en la vivienda de este último. "Durante casi dos días, el procesado la mantuvo encerrada en contra de su voluntad, impidiéndole salir a pesar de las reiteradas manifestaciones de esta de querer marcharse", mantiene la fiscal en su escrito.

La acusación pública sostiene que E. R. V. suministró sustancias tóxicas y golpeó a la supuesta víctima para que no se resistiera y, de esta forma, penetrarla vaginalmente en multitud de ocasiones. "En el transcurso de esta retención, el procesado con intención de acabar con su vida, intentó asfixiarla, estrangulándole el cuello con ambos manos, e incluso llegó a intentar sacarle la tráquea hacia fuera, no logrando su propósito al acudir al lugar de los hechos agentes de la autoridad", recaba el escrito de acusación.

"La mato a ella y a vosotros"

La fiscal alega en el documento que el encausado continuó golpeando a la denunciante cuando intervinieron los agentes y, con dos cuchillos en la mano, les dijo a los agentes: "Como entréis, la mato a ella y luego a vosotros" y "en cuanto te vea en la calle con tu mujer y tus dos hijos los mato".

El acusado lleva en prisión preventiva por estos hechos desde el 31 de mayo de 2022. Su abogado, Miguel Ángel Parrilla, ha avanzado a LA PROVINCIA/DLP que solicitará en su informe final la libre absolución de su defendido o que únicamente se tengan en cuenta delitos como el quebrantamiento de la orden de alejamiento hacia la denunciante, que tiene una pena máxima de un año.

La defensa sostiene que no se acredita que tuviera lugar una violación o un intento de homicidio

El letrado de la defensa aseguró que los cargos de agresión sexual y homicidio en grado de tentativa no se acreditan con las pruebas recabadas. Parrilla incide en que no había testigos del supuesto intento de asesinato y que los dos hematomas que presentaba la denunciante son compatibles, por ejemplo, con posibles autolesiones.

Las lesiones que describe el escrito de acusación son una veintena de hematomas en el cuerpo, un derrame en el ojo izquierdo y heridas en los labios y en la boca. Tras las declaraciones de la presunta víctima, dos testigos, los peritos que analizaron a la denunciante y los testimonios de los agentes de la Policía Nacional que intervinieron en la vivienda, el juicio continuará el viernes 15 de diciembre a las 9.30 horas, también a puerta cerrada.