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Tribunales

La víctima del apuñalamiento en Las Remudas sostiene que teme por su vida

El agredido asegura que ‘El Raña’ le asestó las cuchilladas de manera “sorpresiva” mientras él peleaba con otro de los acusados - El fiscal pide hasta 12 años de prisión

En la imagen los acusados 'El Raña', Israel S. I., Jonathan I. S., y su letrada durante el juicio

En la imagen los acusados 'El Raña', Israel S. I., Jonathan I. S., y su letrada durante el juicio

La víctima del apuñalamiento en Las Remudas sostuvo ayer ante el juez que teme por su vida tras el ataque que sufrió por parte de cinco miembros de una familia en diciembre de 2017. “Yo tengo tres hijos y ellos son muy rencorosos. Los vecinos le tienen pánico porque son abusadores”, insistió el afectado. En la primera sesión del juicio que se sigue contra los hermanos Marcos ‘El Raña’, Jonathan, María Candelaria I. S., sus sobrinos Saray e Israel S. I., así como una de las hermanas del agredido Tania P. H., en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas, el afectado manifestó que se encontraba bebiendo en un bar sobre las 16.00 horas del pasado 12 de diciembre de 2017 cuando la investigada Saray S. I., se acercó al lugar “para ver si me encontraba solo” y acto seguido comenzó a increparle e insultarle.

“Ella llegó y me amenazó por lo que yo me fui a un huerto urbano que tengo cerca y cogí un bate”, apuntó a la vez que narró que pasado unos minutos los cinco acusados se acercaron al lugar armados de un palo, tijeras y una botella de vidrio rota. “Marcos me dice que suelte el bate y me vaya a los puños con Jonathan a lo que le respondí que si era uno contra uno, sí”, aseguró la víctima.

Una vez que inició la pelea, el agredido explicó que Marcos I.S., se puso detrás de Jonathan y le asestó dos puñaladas “de sorpresa”. “Noté un frío y una sensación extraña y estando de pie, luego vi la sangre y me caí”, continuó el afectado. Acto seguido decidió correr para escapar de la agresión hacia el aparcamiento número 1 junto a un amigo que intentaba socorrerle pero se percató de que los agresores le perseguían y cogió con dirección al aparcamiento número 6 donde se encuentra un instituto. “Le pedí ayuda a un chico que estaba ahí y él al verme herido me llevó al centro de salud”, indicó.

“Israel tenía una botella rota y me perseguía con ella mientras le decía a Marcos que me apuñalase. Me querían quitar la vida”, insistió la víctima a la vez que matizó que la acusada María Candelaria I. S., acudió al centro de salud días después del altercado ya que él se estaba haciendo las curas de las heridas y esta le espetó que le clavaría las tijeras en el corazón, además, resaltó que, a su juicio, los cinco acusados “planearon el ataque” con el fin de acabar con su vida.

Por su parte, el hermano del agredido declaró que recibió una llamada anónima que le alertaba de la reyerta. “Me dijeron: chacho vente que los raña van a matar a tu hermano”, agregó el testigo. “Yo salí corriendo hacia el lugar y vi cuando Marcos lo apuñalaba en el costado mientras mi hermano peleaba con Jonathan. No llegué a tiempo para evitarlo, vi todo mientras corría”, lamentó. 

De igual forma, reafirmó que los acusados Marcos I. S., e Israel S. I., persiguieron a su hermano tras asestarle las cuchilladas mientras que el principal acusado gritaba “te voy a apuñalar”. “Yo corrí también detrás de mi hermano y solo pensaba en que lo habían matado, me impresioné mucho cuando vi la sangre”, aseveró el hermano de la víctima mientras sentenciaba que no se esperaba que El Raña tuviese un cuchillo. El testigo reveló que también amenazaron con asestarle una puñalada a él y que los cinco procesados son una familia conflictiva, “por eso no intentamos tener roce con ellos”.

El amigo del agredido señaló que estaba jugando cartas en un local cercano al bar donde ocurrió todo cuando se percató de que Saray S. I., discutía con el afectado mientras ella hablaba por el móvil. “Marcos le dio dos puñaladas y yo salí corriendo con mi amigo para socorrerlo pero ellos empezaron a perseguirnos por lo que yo le dije que se fuera para el aparcamiento número 6 y yo me iba para el 1”, expresó el testigo que también añadió que “nadie se esperaba que El Raña sacase un cuchillo de sus ropas. Fue sorpresivo”, aseguró.

El testigo respondió a preguntas de la letrada defensora de Saray S. I., que su amigo “jamás” le pegaría a una mujer y que solo lo vio discutir con su defendida.

Una hermana del agredido también declaró ayer en el juicio en el que reseñó que le avisaron que a su familiar le estaban dando una paliza por lo que acudió recién operada de una pierna hasta el lugar. En el camino pudo ver como El Raña le clavaba el arma blanca de grandes dimensiones a su hermano mientras este peleaba con Jonathan I. S. “Después vi como Saray tiró al suelo a mi hermana Tania cuando ella iba a socorrerlo y le daba golpes con la ayuda de Jonathan. Yo intenté ayudarla y este me agarró y empezó a darme puñetazos en la cara mientras María Candelaria me golpeaba por detrás”, contó nerviosa.

La testigo apuntó que fueron los vecinos quienes les quitaron de encima a los agresores ya que ambas se encontraban inmovilizadas producto del ataque de estos, además, aseguró que la acusada María Candelaria I. S., le arañó la cara con un objeto mientras su hermano Jonathan le daba golpes en la pierna en la que tenía todavía los puntos por la operación. “También intentaron clavarle el cuchillo a mi otro hermano pero los vecinos intervinieron y Marcos tuvo que huir porque llamaron a la policía”, comentó la mujer que se encuentra en tratamiento psicológico por los hechos.

Al juicio también acudió como testigo un guardia civil que se encontraba durmiendo en casa de su suegra y fuera de servicio ese día cuando el escándalo por la pelea le despertó y por ello se asomó a la ventana desde donde pudo observar la agresión. “Vi una pelea y a un chico que se le acercó a otro por detrás y le clavó un cuchillo grande de manera ascendente por el costado izquierdo. Me impacto porque fue directo y sin dudar, nunca había visto a una persona actuar con tanta frialdad como el agresor, después ocultó el arma blanca y se fue como si nada había pasado”, apostilló a la vez que expresó que la familia acusada son personas conflictivas. 

El juicio continúa hoy con la comparecencia de los peritos y la declaración de los seis acusados. El fiscal pide para los cinco miembros de la familia condenas que van desde los nueve hasta los 12 de años de prisión por delitos de asesinato alevoso y lesiones leves. A Tania P. H., hermana de la víctima, le pide una multa de 1.080 euros por lesiones leves.

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