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Cenicienta de suela roja

hristian Louboutin envió a mi hotel una limusina con cuatro cajas de zapatos. El chófer me dijo que eligiera los que prefería y ya, en la fiesta posterior a la inauguración de su tienda en Madrid, me susurró al oído: "Los zapatos son para ti"

Cenicienta de suela roja

Cenicienta de suela roja

Yo soñaba con crear zapatos para showgirls porque son como pájaros en el paraíso", decía en una entrevista el diseñador Christian Louboutin, el, para mí, mejor y más conocido creador de calzado del planeta tierra, referente mundial conocido por sus suelas rojas.

Llevo días intentando escribir el artículo y no sacaba tiempo. Aprovecho para empezarlo a miles de kilómetros de altura, rumbo a Bélgica, donde ruedo el spot de uno de los festivales para los que trabajo. Es quizá una coincidencia que también escribí mi anterior artículo sobre John Galliano cuando volaba hacia París, a mi residencia mensual en la discoteca QUEEN. ¿Será que estar en las nubes me inspira? ¿O que estando entre estrellas me siento más cómodo?

Tenía dudas sobre quién sería mi próxima víctima y como quiero que me conozcáis un poco más, en este mi tercer artículo contaré mi primer contacto con Christian Louboutin. ¿Será casualidad que justamente ahora lleve puestas unas de sus suelas rojas? No, no llevo stilletos. Calzo unos preciosos zapatos de caballero en color verde oliva. Me gusta ser discreta en mis viajes€ ¡O al menos lo intento!

Conozco muy poquito a la persona pero mucho sus colecciones. No es por presumir pero tengo más de un par, y mis primeros Louboutin fueron regalados por él mismo. ¡Qué recuerdos!

Creo que fue sobre estas fechas de otoño, pero cuatro años atrás. Sucedió en Madrid, en la inauguración de su primera tienda en España. ¡Me sentí como una princesa con zapatos nuevos! Pasaba la noche en el hotel Room Mate Óscar de la plaza Pedro Zerolo, junto a mi amigo Pietro, a quien llamaron de recepción diciendo que había llegado la limusina: en su interior, cuatro cajas de zapatos.

El chófer recuerdo que nos dijo: "Elige el que prefieras para esta noche". ¡De sueño! ¿O no? A partir de ahí, la velada fue fantástica. Llegamos a la tienda, donde había prensa, famosos y más famosos, y además Torito me entrevistó no recuerdo para qué programa de televisión. Al terminar el cóctel en el local empezó la fiesta privada, ya en una mansión en La Moraleja, y allí lo conocí. Entonces se acercó a mí y me susurró al oído, con una exquisita voz: "Gracias, los zapatos son para ti".

También he de decir que suponía que ya eran para mí. ¡De no haber sido así hubiera salido de la fiesta huyendo como Cenicienta! Pero no a las doce, ni perdiendo uno de ellos€ Después de aquel momento, compartí con él un ratito hablando y ya me relajé€ ¡Y no me despegué de la barra! Fue maravilloso y todo gracias a la magnífica Rossy de Palma, musa y amiga íntima del diseñador. Sin ella nada de eso me hubiera sucedido.

Christian Louboutin, nacido en Francia en el 64, desde muy pequeño su única obsesión era ir al teatro a ver a showgirls, las plumas y los zapatos de tacones. Es el culpable de que exista ese calzado de vértigo, con una preciosa suela roja, que dan un aspecto muy lujoso. ¿No te recuerda a la alfombra roja de la Gala de los Óscar?

Fascinado por el music hall, ahí comenzó su éxito personal diseñando para actrices y bailarinas de los mejores teatros de París. En el 91 abrió su primera tienda en la capital francesa. Los comienzos no fueron fáciles aunque pronto llegaría el éxito gracias al esfuerzo, la constancia y el magnífico arte con el cual dotaba a todo lo que hacía. Unos años después de inaugurar su establecimiento en la meca de la moda comenzó a recibir la visita de muchas celebrities. Una de ellas fue Anna Wintour, que no se pudo resistir a publicar un artículo en Vogue USA. A partir de ahí, todo han sido éxitos para Christian. Ha diseñado colecciones para grandes firmas como Givenchy, Jean Paul Gaultier, Chloe... Nada se le resiste, y ninguna nos resistimos a él.

Debo decir que no son muy cómodos ¿O será por qué justamente entre mi colección yo tengo los más altos? ¡Pero qué bien quedan! Hacen un empeine precioso e infinitas piernas. Como dice mi madre, "para lucir hay que sufrir". Así que suframos y vayamos a sentirnos bellas, altas y lujosas. ¡Vamos a por unos Louboutin!

En el año 2011 se querella contra la casa Yves Sant Laurent por incluir en sus desfiles zapatos con la suela roja. Christian trabajó para la casa años atrás y el veredicto fue a su favor. Así que seguiremos disfrutando de las suelas rojas, únicamente a cargo de ese fantástico Louboutin que una noche me convirtió en Cenicienta. Su Cenicienta.

Mercubesos

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