San Bartolomé de Tirajana

Una empresa y un particular ofrecen a San Bartolomé de Tirajana 26 casas para alquiler social

Las viviendas están en un edificio de Castillo del Romeral que fue desalojado en febrero por orden judicial tras 10 años ocupado por vecinos del barrio costero.

Edificio de viviendas ofrecido por el banco y un particular en Castillo del Romeral.

Edificio de viviendas ofrecido por el banco y un particular en Castillo del Romeral. / LP/DLP

El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ya empieza a tener opciones para desarrollar el plan municipal de vivienda en los próximos años y tiene en la recámara una oferta de 26 inmuebles.

Y es que una entidad bancaria y un propietario particular han respondido a la llamada del Consistorio para ofrecer casas y pisos vacíos a fin de ser adquiridos por la Corporación local con el objetivo de poner en marcha una bolsa de viviendas en alquiler social que suponga un balón de oxígeno para los ciudadanos con menos recursos, eliminar la infravivienda y que puedan afrontar el pago de la factura ante la escalada de precios en el mercado del alquiler en los últimos meses.

San Bartolomé de Tirajana tramita ya los expedientes de compraventa a fin de poder hacer posible esa adquisición a través de Gesvisur, la empresa municipal de vivienda.

Edificio de viviendas ofrecido por el banco y un particular en Castillo del Romeral.

Edificio de viviendas ofrecido por el banco y un particular en Castillo del Romeral. / LP/DLP

En total, a la primera convocatoria de compra de viviendas lanzada por el Ayuntamiento el pasado 25 de octubre han concurrido la entidad bancaria Caixabank y un particular, quienes ofrecen a la administración local 26 viviendas -20 el banco y seis el particular- que se encuentran en un edificio ubicado en la calle Juan de la Cosa del barrio costero de Castillo del Romeral, según informaron este lunes fuentes municipales. El particular ofreció además dos viviendas más en esa misma comunidad pero finalmente éstas han quedado fuera de la propuesta al encontrarse ocupadas por familias. De hecho, se trata de un edificio que fue desalojado el pasado 15 de febrero por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Las Palmas de Gran Canaria tras un procedimiento de ejecución hipotecaria tramitado por la entidad bancaria en 2016. Fueron desalojadas 14 viviendas después de una década ocupadas por unas 36 personas, que entraron a las casas en 2014 después de que el inmueble llevase otros diez años abandonado.

El Ayuntamiento quiere conseguir la construcción o compra de 300 casas en cuatro años

Para incoporar esas viviendas al patrimonio público, el Ayuntamiento ha rescatado dos millones de euros de los 11,7 millones que incluía la estrategia Edusi SBT2020, financiada con fondos europeos y cuya cantidad restante que tendrá que devolver por no ejecutar todos los proyectos que recogía antes del 31 de diciembre de 2023. El Consistorio reserva esos dos millones, a la espera de conocer cuál será la inversión final en esta compra una vez de confirme y se realice una tasación.

Con esta operación, el objetivo de la institución es ampliar el parque público de viviendas a través de la compra de casas ya construidas, como es el caso, de la adquisición de suelo o la liberación del existente para la construcción de nuevas promociones. De hecho, en este sentido en el Pleno celebrado en Tunte el pasado mes de octubre, la Corporación dio luz verde a una modificación presupuestaria con cargo al remanente de tesorería para transferir a Visocan 35 millones de euros para levantar viviendas de promoción pública. La meta de la Corporación es lograr hasta 300 viviendas sociales durante los próximo cuatro años.

La Corporación reserva dos millones de fondos europeos para la adquisición de estas viviendas

Por otro lado, el Ayuntamiento, a través de las áreas de Vivienda y Servicios Sociales, ha empezado a realizar un censo de las personas que residen en infraviviendas en distintos núcleos como los barracones de El Matorral, El Pajar, Los Rodeos o Agadir para conocer qué perfiles de personas viven en ellas y, en su caso, animarlas a inscribirse en las listas de demantantes de viviendas de protección oficial a fin de que puedan aspirar a una casa social en el futuro.