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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Defensa bloquea la recuperación del yacimiento y el mirador de San Nicolás

La ciudad espera desde hace cuatro años a que el ministerio ceda un solar para rodar la calle en la que afloraron restos de la plataforma de Punta de Diamante

Yacimiento de Punta de Diamante ANDRES CRUZ

Los trabajos de excavación y recuperación del yacimiento de la antigua plataforma defensiva de Punta de Diamante, así como la construcción del mirador previsto en la parte alta del Risco de San Nicolás, en la zona de San Francisco, llevan paralizados desde hace más de cuatro años, pendientes de que el Ministerio de Defensa firme un convenio para ceder un solar que permita desplazar parte de la calle Sierra Nevada, debajo de la cual aparecieron en 2018 vestigios de la antigua fortificación que datan de los siglos XVIIy XVIII.

En estos cuatro años de parálisis, el yacimiento se ha convertido en un vertedero incontrolado sin protección alguna, ya que una de las vallas que lo preservaba ha sido arrancada. El corte de un tramo de la calle Sierra Nevada impide también la llegada de las guaguas a algunas paradas con el consiguiente trastorno para los vecinos de la zona. El proyecto para construir un mirador sobre un monumento con las mejores vistas de la ciudad continúa empantanado y sin fecha de reinicio.

El concejal de Urbanismo Javier Doreste asegura que sin la firma del convenio con Defensa, cuyo contenido está supuestamente acordado con los responsables del ministerio en Canarias, no es posible iniciar las obras, para lo que, sostiene, es preciso desplazar la carretera. El Ayuntamiento necesita, según Doreste, que Defensa ceda 650 metros cuadrados de unos terrenos sin uso, colindantes con el hospital Juan Carlos I y la calle Sierra Nevada, que permitirían desplazar esta vía para que los restos del yacimiento, que aparecieron debajo del asfalto, se puedan recuperar y mostrar con el fin de que los vestigios de la antigua plataforma defensiva pasen a formar parte del mirador.

El arqueológico Julio Cuenca achaca a la falta de «voluntad política» la paralización de la excavaciones. Cree que el yacimiento se ha podido restaurar en los úlimos cuatro años

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Doreste viene afirmando desde hace más de un año que hay un convenio negociado con Defensa y que solo queda la firma, pero el tiempo pasa y las obras siguen igual de empantanadas. Según el concejal, se han alcanzado acuerdos con los mandos de la Delegación de Defensa en Canarias.

«Nos han dicho que sí» a la cesión de los terrenos, «y no entendemos por qué no se firma el convenio», subrayó esta semana el edil, quien añadió que el alcalde Augusto Hidalgo ha pedido a la Delegación del Gobierno que «recuerde a Defensa su obligación de cerrar el convenio».

«No nos han dado ninguna explicación de por qué no se firma el convenio. Yo estoy convencido de que la ministra» de Defensa, Margarita Robles, «no es la responsable de que no se firme el convenio. Seguramente el expediente está atascado en un nivel intermedio del ministerio», indica Doreste, quien insiste que sin esos terrenos de Defensa «no se puede reanudar la obra. Si no nos ceden el suelo, la única alternativa que hay es tapar el yacimiento y echarle asfalto encima, que es lo que no queremos».

Conservación

No piensa lo mismo el arqueólogo Julio Cuenca quien considera que los trabajos de restauración de las estructuras que aparecieron y que se encuentran en muy mal estado de conservación se podían haber realizado perfectamente en estos cuatros años que han pasado con la carretera cortada, ya que no tienen nada que ver con la cesión de los terrenos de Defensa

A su juicio, «el Cabildo podía haber retomado el proyecto y promovido la continuación de los trabajos, mientras se resolvía el problema de la carretera. El Ayuntamiento se vio obligado a vallar aquello y el Cabildo se lavó las manos, pese a que aquello forma parte de un Bien de Interés Cultural. Si hubiera habido voluntad política, se habría hecho cargo de las excavaciones». El director del proyecto, el arquitecto municipal Ricardo Montesdeoca, fallecido hace seis meses, encargó a Julio Cuenca el estudio arqueológico e histórico incluido en el proyecto del mirador, en el que planteó la necesidad de hacer sondeos porque se sabía perfectamente que se iban a encontrar vestigios de la antigua fortificación.

El ayuntamiento adjudicó las obras del mirador de Punta de Diamante el 8 de febrero de 2018 a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Pérez Moreno e Imesapi con un presupuesto de 438.781,89 euros. El proyecto contemplaba sondeos arqueológicos para buscar los restos de la antigua fortaleza defensiva de Punta de Diamante, que fue construida en el siglo XVII, llamada posteriormente plataforma de San Francisco.

La antigua fortificación carece de protección y se ha convertido en un vertedero

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Las excavaciones arqueológicas fueron encargadas a la empresa Arqueocanarias, que dirige el arqueólogo Valentín Barroso. Ylos restos no tardaron en aparecer a principios de 2018, parte de ellos debajo del asfalto de la calle Sierra Nevada, un tramo de la cual se cortó al tráfico y así sigue desde entonces. Se encontraron vestigios de lo cuartos del cuerpo de guardia y trazas de la primera fortificación antes de la plataforma, entre otros elementos que permiten conocer la evolución de la zona defensiva desde finales del siglo XVI hasta finales del XIX.

En agosto de 2018 se paralizó la obra y así sigue desde entonces. Doreste anunció en ese momento que se había encargado un informe sobre el valor de los restos, para saber de qué manera habría que modificar el proyecto inicial del mirador. Ese mismo mes Urbanismo envió al Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de Defensa (Invied) una solicitud de cesión de la parcela situada entre la calle Sierra Nevada y el hospital Juan Carlos I, una antigua pista de tenis sin uso desde hace años. Meses después se rescindió el contrato con la UTE adjudicataria, que no pudo llevar a cabo el proyecto encargado y se limitó a desmontar un tramo de la calle Sierra Nevada.

Las guaguas no llegan a la parte alta del Risco


El cierre de un tramo de la calle Sierra Nevada, para poder realizar las excavaciones arqueológicas de la Punta de Diamante, ha dejado a los vecinos y vecinas de la parte alta del Risco sin servicio de guaguas, un perjuicio del que se vienen quejando desde hace cuatro años. El corte de la carretera impide a las guaguas dar la vuelta a la calle, por lo que la última parada la realizan a la altura del hospital Juan Carlos I.

Ello supone para los vecinos de San Nicolás y San Francisco caminar hasta kilómetro y medio hasta la parada más cercana. Los vecinos han planteado a la Concejalía de Movilidad que destinen guaguas más pequeñas a esa zona para que puedan dar la vuelta en la calle, cuya salida está cortada. El Partido Popular presentó una moción en una comisión de pleno de Desarrollo Sostenible en marzo pasado para pedir que enviaran microbuses al lugar, que fue rechazada por el gobierno municipal, ya que según el concejal de Urbanismo Javier Doreste «es completamente imposible reanudar el servicio tal y como estaba antes»

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