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Al azar

El paraguas del señorito Trillo

Sostiene el presidente del Gobierno que sobre los 62 muertos de la nave corsaria Yak-42 ha pasado "mucho tiempo", por lo que no recuerda quién era a la sazón ministro de Defensa. La neblina vacacional de Rajoy le impide incluso rememorar que él mismo era vicepresidente, cuando el avión cochambroso contratado por su ejecutivo cumplió con su cometido de estrellarse en Turquía.

Las imágenes habrán refrescado la memoria presidencial, pero en estas fotos de Trillo presidiendo con indiferencia la tragedia a sus pies destaca el paraguas sobre su cabeza. Ni siquiera en ese momento de estupor se digna en agarrarlo con las manos. Un funcionario ha de sostenerle el instrumento protector, para guarecer a su jefe de la lluvia y de las responsabilidades inextinguibles 13 años después.

La política de contrataciones del Gobierno de Aznar, Rajoy y Trillo desembocó en 62 fallecidos. Sin embargo, la única preocupación del ministro entonces y ahora consistía en mantener intacta su coiffure, con la inestimable ayuda del director general de Paraguas del ministerio de Defensa, encargado de mantener seco a su jefe. La prensa se ha encabritado con el recuerdo de las víctimas y la desfachatez del embajador en Londres, pero nadie ha aclarado todavía si el probo funcionario sostenedor acompañó al señorito Trillo a la capital británica.

Rajoy ha alisado con esmero el brexit de su compinche Trillo, que ha sostenido con energía el paraguas judicial para que la tormenta de Bárcenas no derramara su furia sobre la testa presidencial. El embajador trapisondista, y no solo porque las 62 muertes anunciadas se sustanciaron en Trapisonda, dominaba a la perfección su alegoría de paragüero.

Al resguardarse con la ayuda de un mayordomo, estaba proclamando que no iba a mancharse las manos, que se desentendía de la sangre que le rodeaba, que su reino no es de este mundo aunque cobre en euros. Solo tomó la somera precaución de que el paraguas estuviera de luto.

Quienes ahora exigen su relevo inmediato deben explicar por qué han estado cinco años sin demandarlo. Los 62 cadáveres del Yak-42 no llevaban paraguas.

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