Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

Renacer verde

Para hablar del renacer de un país -me gusta más que reconstrucción- no hay más remedio que ser constructivo, algo, que, a la vista está, escasea por estos lares tras el tornado del coronavirus, todavía agazapado. Uno de los puntos de inflexión en este dislate político en que se ha convertido la emergencia sanitaria procede, claro está, del sentido de la sensatez y la responsabilidad con la sociedad. Se trata de un manifiesto firmado por 250 personalidades del mundo económico, social y político que reclaman un renacer verde, un modelo de crecimiento a partir de los criterios de sostenibilidad y no sólo de la rentabilidad empresarial. El escrito lo suscriben relevantes directivos del núcleo empresarial español, con lo que podríamos pensar en una flamante conversión. Un nuevo pensamiento verde que, gota a gota, cala en los consejos de administración ya desde antes de la aparición de la pandemia. La preocupación sustanciada en lo ecológico, el cumplimiento en las emisiones de gases o la energía limpia, constituye hoy día una parte relevante, por no decir imprescindible, de cualquier proyecto multimillonario. Pero no todo son parabienes. Las instituciones públicas, la gestión política, tiene su clave de bóveda en este renacer verde. El ciclo a afrontar es el ideal para que fluyan iniciativas que, aprovechando el declive económico, aparecen con sus respectivos Potosí para llenar las arcas o para crear puestos de trabajo. Habrá presiones de todo tipo sobre el Gobierno y las corporaciones locales para eliminar los filtros o para liberalizar los trámites, dado que urge el beneficio rápido sin tener en cuenta las preocupaciones del medio ambiente. Nadie defiende un modelo férreo que dificulte las inversiones o que las meta en un cajón por los tiempos de los tiempos, pero exigir una mayor calidad de vida, una excelente habitabilidad en las viviendas y más zonas verdes, entre otras pretensiones, supone elevar las exigencias. Esta ciudad, con el proyecto de la Metroguagua y su recuperación del espacio ocupado por los coches, parece tener claras cuáles son sus prioridades. Pero debe estar alerta, e incluso adelantar aún más su programa de sostenibilidad. Reactivar la economía pasa, sin lugar a dudas, por este renacer verde.

Compartir el artículo

stats