El exconcursante de Gran Hermano 2 Carlos Navarro, más conocido como El Yoyas, se encuentra en busca y captura por la justicia desde el pasado 28 de noviembre

El Juzgado Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria ordenó el ingreso en prisión de Navarro por un delito de maltrato habitual a su expareja, Fayna Bethencourt, y sus dos hijos. El juez ha impuesto una pena de cinco años y ocho meses tras un proceso judicial en el que se ha demostrado que Navarro es un maltratador. Sin embargo, él está decidido a no acatar la orden judicial y huir de la justicia, saltándose así el requerimiento del Juzgado de Paz de Vilanova del Camí (Barcelona) de 14 de noviembre para ingresar voluntariamente.

Aun así, Carlos Navarro ha hablado por primera vez y ha contactado con El Mundo. Y, ya que la justicia emitió una orden de busca y captura, citó al periodista en mitad de un bosque de difícil acceso.

"Ahora no vivo, improviso, con los bolsillos vacíos. Estoy jodido", declaró 'El Yoyas' en este paraje al que el citado medio llegó tras horas dando vueltas con el coche. "Lo que más me duele es perder a mis hijos. Es la mayor condena que me ha podido pasar, ese amor que me han privado de darles y de recibir".

El exgranhermano, que vestía una camiseta con un mensaje contra la ley de violencia de género, criticó esta legislación y la tachó de "injusta e inconstitucional". "Ahora [estoy] escondiéndome como si fuese un criminal. No he hecho nada en mi vida para merecerme esto", se quejó.

Carlos Navarro destacó que no ha ido "a psicólogos ni psiquiatras" y no se ha medicado. "Durante una época, mi psicólogo fue el whisky y mi terapia el espejo, y eso me llevó a siniestrar dos coches en seis meses y que mi vida me importara una mierda", añadió. "Me encuentro emocional y económicamente en la ruina".

La condena a 'El Yoyas'

El catalán fue condenado en 2020 por un delito de maltrato habitual y cuatro de lesiones a su exesposa y a sus dos hijos. Tal y como informó El Mundo, la sentencia señala que las agresiones comenzaron "después del inicio de la convivencia" de la pareja y el condenado, "con un total desprecio por su dignidad personal e individual", con insultos y golpes, tuvo una actitud de "control, de desprecio y de humillación" hacia su mujer.

"Tanto la niña como el niño han descrito y narrado los episodios vividos y no hay motivos para dudar de los mismos", apunta la sentencia recogida por el citado medio. El acto, que cuenta con declaraciones de varios testigos, señala que se dirigía de forma "violenta" a su hija, de 11 años, "cada vez que le llevaba la contraria y se enfrentaba a él".

Tras declarar probado que Carlos Navarro es autor de un delito de maltrato habitual en el ámbito familiar, la sentencia lo condena a cinco años y ocho meses de cárcel, así como a cuatro años de prohibición para llevar armas, cuatro años de alejamiento e incomunicación con su exmujer y sus hijos y otros cuatro de privación de la patria potestad, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). También se le condena a indemnizar a su exmujer con 8.000 euros y a sus dos hijos con 4.000 por los daños causados.

Tras no admitirse el recurso presentado en el Tribunal Supremo, en abril de 2021 se confirmó la sentencia y en octubre de 2022 se ordenó su encarcelamiento, por lo que el 14 de noviembre debía personarse para su ingreso.

Según Outdoor, esta orden estará vigente hasta el 3 de febrero de 2027, por lo que, si pasada esa fecha, no se le hubiera localizado o él no se hubiera personado por voluntad propia, se requeriría la acción de las Fuerzas de Seguridad del Estado para su localización, detención e inmediato ingreso en prisión.