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Así se trasplantan los árboles del Parque Blanco

El Ayuntamiento inicia las tareas para trasplantar cuatro árboles afectados por las obras de la Metroguagua v Los ejemplares permanecerán dentro del Parque Blanco

Traslado de árboles del Parque Blanco por las obras de la MetroGuagua

Traslado de árboles del Parque Blanco por las obras de la MetroGuagua Adzubenam Villullas

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Traslado de árboles del Parque Blanco por las obras de la MetroGuagua Adzubenam Villullas

«No es una tarea tan sencilla». Para trasplantar un árbol es necesario realizar varios intentos hasta que las raíces, las ramas de la copa y el espacio abierto en el suelo terminen por casar a la perfección. El Ayuntamiento capitalino comenzó este lunes el traslado de cuatro ejemplares de tipuana tipu afectados por las obras de la Metroguagua. Estarán a tan solo 150 metros de donde estaban hasta hace apenas unos días.


¿Cómo se trasplanta un árbol? Estos días la rambla Juan Rodríguez Doreste es un buen ejemplo práctico de esta técnica de jardinería. El objetivo es conseguir salvar la planta y que esta logre desarrollarse de una manera saludable en su nueva ubicación. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria inició este lunes la reubicación de medio centenar de árboles afectados por las obras de la Metroguagua a su paso por el conocido como Parque Blanco.

La intención del Ayuntamiento será trasladar «el mayor número posible» de árboles de la rambla dentro del mismo Parque Blanco, según recalcó este lunes la concejala de Servicios Públicos, Inma Medina. Esta semana han comenzado con el traslado de cuatro ejemplares de tipuana tipu, un tipo de árbol originario de Bolivia que es muy común como planta ornamental en todo el mundo. Se trata de una especie que tolera bien la poda, se adapta de una manera óptima a distintos climas y es de rápido crecimiento.

En una primera fase, ha sido necesario localizar los espacios de la rambla donde todavía quedan huecos para nuevos alcorques. Una vez se haya comprobado que esta ubicación es compatible con los árboles circundantes -hay que ver hasta dónde llegan las raíces de los otros ejemplares-, los técnicos proceden a excavar un hueco de más de metro y medio de profundidad. A grandes rasgos, esto es lo que han hecho en cuatro puntos del Parque Blanco, concretamente en el lado pegado a la calle Simón Bolivar a la altura de la Casa del Marino.

Una vez estabilizado el ejemplar en su nueva ubicación habrá que proceder al entablillado

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Una vez realizado estos trabajos, los operarios iniciaron este lunes el traslado de las plantas propiamente dicho. Previamente, «hay que prepararlo con un tratamiento fitosanitario», señala la concejala. Para empezar, habrá que darle un sustento al árbol donde sus raíces puedan agarrar. Los nuevos alcorques están siendo recubierto por entre cuatro y cinco metros cúbicos de tierra; «además de un 20% de estiércol», según apunta uno de los técnicos de Geursa que trabaja en colaboración con Parques y Jardines en esta operación.

La tipuana en cuestión -que hasta ahora se encontraba a escasos 150 metros en esta misma rambla- permanece mientras, impaciente en un camión. Los operarios elevan entonces el árbol varios metros con una grúa. Primer intento. En busca de un equilibrio minucioso, los jardineros intentan encontrar el punto en el que el ejemplar encaje a la perfección. «No es tan fácil como parece, requiere de mucha técnica», apunta el especialista. Efectivamente. Al parecer, la planta no termina de encajar en el suelo, se balancea para un lado y para el otro.

Motosierra en mano

Mediante la grúa, toca retirar el ejemplar hacia un punto donde pueda ser manipulado. De esta manera, uno de los jardineros, motosierra en mano, va seleccionando las ramas que él considera como factibles de ser podadas. «Eso se hace para aligerar el peso y maniobrar mejor», explican. Segundo intento, la tipuana se comporta más maleable en este caso. De esta manera, poco a poco, comienza a encajar con el hueco abierto en la tierra -más bien en el pavimento de losetas que conforma el parque-. Entra, pero al parecer no lo suficiente.

Los técnicos vuelven a repetir la maniobra desde el comienzo. Ha pasado una media hora desde el primer intento. «Hay que cortar de las raíces para ajustar», apunta el técnico supervisor. Antes de un nuevo intento, los especialistas retiran parte de la tierra con la que han rellenado el alcorque. La tercera será la vencida.

«Al estar en la misma zona no tienen por qué correr ningún peligro», indica la edila Inma Medina

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Una vez estabilizado el ejemplar de tipuana en su nueva ubicación habrá que proceder a su entablillado para que este pueda asentarse y echar raíces. Además, se le inyecta un sistema de riego que permite dar ese primer impulso a la planta, más en este momento del año en el que no hay precipitaciones. A su alrededor se coloca la protección del nuevo alcorque, que en este «son los mismos que ya tenían en su anterior sitio», precisan los técnicos. Lo que ayudará a un mayor agarre.

«Al estar en la misma zona no tienen por qué correr ningún peligro», puntualizó Medina. De momento, el Ayuntamiento está trasplantando cuatro ejemplares; la concejala no quiso comprometerse en dar una fecha de cara a cuándo se acometerá el traslado del resto. Está previsto que el número ronde los 46 árboles, ya que los carriles de la Metroguagua discurrirán por el lado de la rambla más cercano a la Avenida Marítima.

La idea será reubicar el mayor número posible de árboles en los puntos del Parque Blanco que queden libres, «a medida que la obra vaya avanzando». El resto, «irán a diferentes puntos de la ciudad», matizó la concejala. San José, Ciudad Alta o Jinámar son solo algunas de las ubicaciones posibles donde acabarán estos ejemplares, entre los que no solo se encuentran tipuanas; también hay ficus o palmeras.

El Parque Blanco vivirá en el próximo año una gran transformación. A la implantación de la Metroguagua -que permitirá dar acceso y salida a la parada soterrada de Santa Catalina- habrá que añadir la conversión de toda la rambla en una pista de tierra batida, similar a la del Romano. La idea será dedicar el espacio al uso deportivo, con zonas de calistenia, entre otros equipamientos posibles para este entorno.

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