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Mercuanálisis

"No soy Netflix pero mi historia se cuenta en capítulos"

"Muchos de los followers me insistieron para que creara mi canal de YouTube con el mismo rollo de las historias que ya realizaba: mi día a día, mis tonterías y todo lo que se me vaya ocurriendo"

"No soy Netflix pero mi historia se cuenta en capítulos"

"No soy Netflix pero mi historia se cuenta en capítulos"

Oye! Abre los ojos, enciende tu smartphone y vete al YouTube. Pon mi nombre y suscríbete a mi canal. Así, tal cual. ¡Directo y claro! Hehehe... ¡Fuera de bromas! Ya por fin tengo mi canal de YouTube y cuento con tres vídeos online: ¡es un delito si todavía no lo has visto!

Llevaba ya tiempo pensando en sumarme al fenómeno ¡Y de qué forma lo hago, nenes! Al más puro estilo reality. Contando todas mis batallas, mostrando mis trabajos, mis viajes... y muchas sorpresas más que ya iréis viendo semana tras semana.

Quise sumergirme en esta aventura por un sencilla razón: quienes me siguen en Instagram saben el porqué, así que también te lo voy a explicar a ti, amiga lectora de Con Estilo.

¿Conocéis el snapchat? Pues es una aplicación de historias, pero con caritas (caritas de perro, caritas de gato y caritas de miles de cosas y bichas, súper recomendables para reírte un rato sola o en compañía de otras que estén más locas que tú).

Claro, a mí me daba mucha vergüenza hablar a cámara, aunque pueda parecer lo contrario viendo cómo me expreso en esta páginas o cuando tengo una copa de más o de menos) y entonces esas caritas me daban como seguridad y un apoyo para poder decir lo que me viniera en gana. Al poco tiempo aparecieron las historias de Instagram y me atreví: vamos, que me atreví tanto que hago un reality continuo de risas, muestro mi día a día y las cosas que hago.

En fin, que muchos de los followers y amigos empezaron a convencerme para que me creara un canal de YouTube y seguir el mismo rollo de las historias que ya realizaba: mi día a día, mis tonterías, y todo lo que se me vaya ocurriendo. Quienes me conocen ya saben que soy impredecible y que en mis vídeos de YouTube no sólo me muestro como personaje sino también como la serhumana que soy. Actualmente voy por mi tercer vídeo. O mejor dicho, mi tercer capítulo, que así mismamente los llamo yo.

Han tenido muy buenas críticas entre los usuarios del canal de YouTube con los pocos que llevo hechos hasta ahora. Y sí: capítulos. No soy Netflix pero si que es verdad que tienen una continuidad, como si de una serie se tratase. Si tuviera que catalogarlo de algún modo y sin querer ser pretenciosa sería cómo comedia reality.

Siendo sincero, no soy nada aficionado a ver vídeos de YouTube. Suelen ser demasiado cansinos o aburridos por eso, con mis vídeos actuales y futuros, lo que quiero es entretener y que quienes los comiencen lleguen a verlos hasta el final, hasta el desenlace.

La verdad me ha costado bastante hablar sobre mí en los contenidos. Me he basado más que nada en todo lo que me escribís en los comentarios de los vídeos del canal o en mis cuentas de Instagram o Facebook, un detalle que me encanta, que se les agradece y que me divierte, además de permitirme saber más sobre qué os gusta o qué detestáis de mi misma.

Me gusta referirme a mi proyecto parafraseando a Antonia San Juan en su papel de Agrado en Todo Sobre de Mi Madre: "Para una vez que venís [a mí canal, eso lo digo yo; ella dice al teatro en la película] es una pena que os vayáis. Si os quedáis, yo prometo entreteneros contándoos la historia de mi vida..."

Ya sé que siempre hablo sobre artistas relacionados con moda o personajes muy chic relacionados con ese mundo que me encanta y a la vez me asombra -pocas veces- en mis Mercuanálisis, pero esta vez he decido venderme a mi misma. Una mercuventa en toda regla. ¡Una ración de ego de vez en cuando es sana! ¿Verdad señoras? Con esto y un bizcocho nos vemos en YouTube, los martes, a las 8.

Ah: ¡Y no olvidéis suscribiros a mi canal! Cada martes, un nuevo vídeo.

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