A partir del próximo 1 de octubre de 2023, entra en vigor una significativa reforma laboral en España que podría tener un impacto positivo en un amplio número de empleadas del hogar. Esta reforma se centra en la equiparación, a efectos de cotización, entre el trabajo a tiempo parcial y el trabajo a tiempo completo, y aunque no está dirigida exclusivamente a este colectivo, las mujeres, que son la mayoría de las personas contratadas a tiempo parcial, podrían ser especialmente beneficiadas.

Según datos del "Informe del Mercado de Trabajo de las Mujeres 2023", elaborado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el año pasado se registró un aumento en el número de mujeres con contratos a jornada parcial, alcanzando una representación del 67,38 %. Además, el Sistema Especial de Empleados del Hogar es el régimen de cotización más común entre las mujeres, con un 95,48 % de participación, según el mismo informe de 2022. Por lo tanto, la equiparación que se implementará a partir del próximo mes de octubre podría beneficiar significativamente a las trabajadoras domésticas.

El Consejo de Ministros aprobó el martes el subsidio por desempleo para empleadas del hogar. L. O.

¿En qué consiste exactamente esta medida y cuáles son sus implicaciones?

La reforma establece que los periodos de trabajo a tiempo parcial se reconocerán como días completos de cotización, a efectos de calcular los periodos cotizados. Esta modificación se llevó a cabo mediante la enmienda del artículo 247 de la Ley General de la Seguridad Social, ejecutada a través del Real Decreto-ley 2/2023, que se encuentra disponible en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Esta equiparación no se limita solo a la pensión de jubilación, sino que también se aplica a las pensiones de incapacidad permanente, muerte y supervivencia, incapacidad temporal y nacimiento y cuidado de menor. Según lo establecido en el artículo mencionado, para acreditar los periodos de cotización necesarios para acceder a estas pensiones, "se tendrán en cuenta los distintos periodos durante los cuales el trabajador haya permanecido en alta con un contrato a tiempo parcial, cualquiera que sea la duración de la jornada realizada en cada uno de ellos".

En otras palabras, cada día de trabajo de los empleados a tiempo parcial, sin importar la duración de su jornada laboral, contará como un día completo de cotización a la Seguridad Social. Un ejemplo ilustrativo proporcionado por el sindicato USO explica que antes de esta reforma, un trabajador que hubiera laborado durante 10 años con una jornada del 60 % solo se le habrían computado 6 años cotizados. Con la entrada en vigor de esta norma, ahora se le contabilizarían los 10 años completos de cotización.

Este cambio tiene un impacto significativo en las trabajadoras a tiempo parcial, la mayoría de las cuales son mujeres. Les permitirá alcanzar más rápidamente el período de cotización requerido para jubilarse o acceder al resto de las pensiones, sin que se considere la duración de su jornada laboral. Según los cálculos del Gobierno de España cuando se aprobó el Real Decreto en marzo, esta modificación en las cotizaciones beneficiará a aproximadamente 2,5 millones de personas.

Esta reforma laboral representa un paso importante hacia la igualdad de género en el ámbito laboral y brinda a las trabajadoras a tiempo parcial una mayor seguridad en su futuro financiero, permitiéndoles acceder a las pensiones de manera más equitativa.